Para Nancy Galeano Montenegro, este vivero forestal es un espacio que le permite desarrollarse como mujer, como profesional en el área de Gestión Ambiental y le da la posibilidad de vestir de verde al cantón que la vio nacer, así como a sus similares de Los Chiles y Guatuso.
Este proyecto, propiedad de la empresa Upala Agrícola, fue creado en 2010, ya que parte de su estrategia de producción consiste en fortalecer las áreas boscosas de 800 hectáreas que conforman sus corredores biológicos, donde protegen la biodiversidad y ayudan a mitigar el cambio climático.
Este lugar es también un espacio de desarrollo femenino para jóvenes como Nancy, quien, además de ver germinar las semillas que se convertirán en gigantescos árboles, echa raíces fuertes que le permiten evolucionar laboralmente.
“Para mí es una experiencia maravillosa, que me enriquece todos los días. Ir a recolectar semillas, ponerlas a germinar, ir a sembrar árboles y saber que esos árboles van a llegar a ser adultos y el aporte positivo a la naturaleza es realmente gratificante”, afirma la joven upaleña.

35.000 árboles anuales
Aquí reproducen anualmente cerca de 200 variedades de árboles de las 2,200 especies que existen en nuestro país, tales como el Cocobolo, en peligro grave de extinción.
Nancy Galeano Montenegro es la responsable de esta iniciativa de conservación, quien, junto a otro compañero recoge las semillas en los bosques propios de Upala Agrícola y desarrollan los arbolitos entre seis y ocho meses en el vivero, según sea la especie.
Luego de ese tiempo, los empiezan a sembrar en las áreas boscosas de los terrenos propios o los donan a personas o instituciones de Upala, Guatuso y Los Chiles enfocadas en proteger la flora y fauna de aquella región, como ASADAS, Asociaciones de Desarrollo Integral y centros educativos, entre otros.
“Hacemos campañas de reforestación dentro de la misma empresa. También, escuelas, colegios, ASADAS, Asociaciones de Desarrollo y hasta el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) nos solicitan la donación de arbolitos, lo cual es muy gratificante para nosotros”, añade Nancy.
Entre 10.000 y 12.000 árboles son donados por Upala Agrícola cada año.
Para Nancy, este proyecto de conservación y protección de la biodiversidad no es un simple trabajo, es parte de su ADN y la historia de vida de una mujer rural transformada dentro de un vivero forestal, que le permite crecer y florecer.




