Un vehículo todo terreno marca Jeep, modelo Rubicon, decomisado en septiembre de 2024 a un pastor evangélico de Aguas Zarcas de San Carlos, fue utilizado este viernes por cuerpos policiales como parte del operativo de seguridad desplegado durante la extradición de dos figuras vinculadas a crimen organizado.
El automotor, actualmente bajo control del Servicio de Vigilancia Aérea (SVA), fue asignado para resguardar el acceso principal a la Base 2 del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, específicamente en el portón de ingreso al recinto policial. En el sitio, al menos tres oficiales se encargaron de la vigilancia perimetral apoyados por el vehículo.
El Jeep fue trasladado a manos del SVA luego de que el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) lo pusiera a disposición para labores operativas, como parte del uso de bienes decomisados en investigaciones relacionadas con delitos financieros y crimen organizado.
Caso del pastor detenido en San Carlos
El vehículo en cuestión pertenecía a un pastor evangélico de apellidos Barboza Pilarte, detenido en 2024 en el cantón de San Carlos en el marco de una investigación por el presunto delito de legitimación de capitales. Este tipo de delito implica la introducción de dinero de origen ilícito en el sistema financiero para aparentar legalidad.
Uso de bienes decomisados en operativos
En Costa Rica, El ICD tiene la facultad de administrar bienes incautados en investigaciones relacionadas con narcotráfico y legitimación de capitales, pudiendo asignarlos temporalmente a distintas instituciones para fortalecer capacidades operativas. Este mecanismo permite reutilizar activos decomisados en favor de la seguridad pública.
El uso de este vehículo en un operativo de alto perfil —como la extradición de sospechosos vinculados a estructuras criminales— refleja la estrategia estatal de aprovechar recursos provenientes de actividades ilícitas para combatir el crimen organizado.
Operativo de extradición bajo fuerte resguardo
El despliegue policial en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría incluyó múltiples unidades y personal especializado, evidenciando la relevancia del traslado de los extraditables. La presencia del vehículo decomisado se suma a la logística de seguridad implementada para garantizar el control de accesos y la integridad del operativo.



