Un gallo de pelea y espuelas elaboradas, presuntamente, con tortuga Carey son parte de un decomiso realizado por la Policía de Fronteras en el distrito de Yolillal de Upala, el pasado fin de semana.
Los oficiales interceptaron a un costarricense en el cruce de Campo Verde, quien procedía desde Nicaragua. Este hombre, quien viajaba en motocicleta, transportaba al animal dentro de una bolsa plástica, al cual le habían cortado la cresta.
También, llevaba consigo una cajita con 11 espuelas de posible Carey.
La Fiscalía de Upala ordenó decomisar las espuelas, que quedaron en manos de funcionarios del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).
En el caso del gallo de pelea, este fue entregado al Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA).

Aunque el costarricense quedó en libertad, la autoridad judicial lo podría procesar por presunta infracción a la Ley de Conservación y Protección de Tortugas Marinas, ya que los artículos elaborados con algún subproducto de esas especies, como las espuelas o artesanías, está totalmente prohibidos en Costa Rica.
El artículo sexto de dicha Ley contempla penas de hasta dos años de prisión a quien cace, capture, destace, trasiegue o comercie tortugas marinas.
De igual manera, establece sanciones de hasta dos años de cárcel para las personas que retengan con fines comerciales tortugas marinas o comercien productos o subproductos de esas especies.
Según autoridades del SINAC, la tortuga Carey es la especie más rara del país, catalogada por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la naturaleza) como en peligro crítico de extinción.
Asimismo, las peleas de gallos no solo son una muestra de maltrato animal, sino una práctica vinculada a la comisión de otra cantidad de actividades ilegales, como la matanza de tortugas marinas.
También, están prohibidas en Costa Rica desde hace más de un siglo.



