El licenciado Luis Valenciano quien grava en sus caminatas diferentes historias, ayer domingo pudo captar el oso hormiguero en territorio del Parque del Agua Juan Castro Blanco.
El oso hormiguero es un mamífero muy particular de los bosques de Costa Rica, clave para controlar poblaciones de hormigas y termitas y mantener sano el ecosistema. En el país se observa sobre todo el tamandúa mexicano y, en menor medida, el diminuto serafín del platanar, el oso hormiguero más pequeño.
¿Qué especies hay en Costa Rica?
- Tamandúa mexicano (Tamandua mexicana): oso hormiguero mediano, de 50 a 80 cm de cuerpo y hasta 65 cm de cola prensil, pelaje amarillo pálido y un parche negro tipo “chaleco”.
- Serafín del platanar (Cyclopes didactylus): conocido también como ceibita, es el oso hormiguero más pequeño del país, insectívoro y de hábitos totalmente arborícolas.
- El oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla) se considera extinto en Costa Rica, principalmente por pérdida de hábitat y otros impactos humanos.
Hábitat y distribución en el país
- El tamandúa habita selvas húmedas y secas, bosques secundarios, manglares y paisajes agropecuarios arbolados, siempre donde haya abundancia de hormigas y termitas.
- En Costa Rica se puede observar con mayor frecuencia en regiones de bosque continuo como la península de Osa, aunque también aparece cerca de zonas rurales y cafetales.
Características y comportamiento
- Tiene hocico alargado, lengua muy larga y pegajosa, garras poderosas y una cola prensil que usa como “quinta mano” para trepar y equilibrarse en los árboles.
- Es solitario, mayoritariamente nocturno, descansa en huecos de árboles o ramas altas y se defiende con sus garras delanteras si se siente acorralado.
Dieta y función ecológica
- Su dieta es casi exclusiva de hormigas y termitas; puede consumir miles de insectos en una noche al romper nidos con sus garras y capturarlos con la lengua.
- Al controlar estas poblaciones ayuda a regular plagas en bosques y zonas agrícolas, lo que convierte al oso hormiguero en un aliado silencioso para la biodiversidad y las actividades productivas.
Amenazas y conservación
- Entre las principales amenazas están la pérdida y fragmentación de bosque por agricultura y ganadería, los atropellos en carreteras y los ataques de perros domésticos.
- El tamandúa mexicano está catalogado como de “Preocupación Menor”, pero su futuro depende de conservar bosques, corredores biológicos y de reducir los conflictos con actividades humanas.



