La Región, San Carlos
Con una sonrisa siempre lista y la vitalidad intacta, don Marco Tulio Rojas Santamaría, mejor conocido como “Tulito”, llegó a los 100 años de vida este 24 de enero, convertido en un verdadero símbolo de esfuerzo, honradez y arraigo sancarleño.
De Ciudad Quesada a Venecia: las raíces de un roble
Nació en Ciudad Quesada en 1926, hijo de don Quintín Rojas y doña Anita Santamaría. Desde niño mostró esa fuerza que lo ha acompañado todo un siglo. A falta de escuela, su niñez transcurrió entre arrear vacas y moverse entre los potreros del pueblo.
“Llovía mucho ahí, uno no tenía botas ni plástico para taparse; lo más que se conseguía era una capa de hule”, recuerda con humor el centenario sancarleño.
En Venecia de San Carlos echó sus raíces, donde levantó una familia junto a doña Nelly Rodríguez Quesada, con quien tuvo diez hijos: Francisco, Leticia, Agustín, Ana (q. d. D. g.), Pedro, Marcos, Marvin, Nelly, Martín y Elsa.
Un ganadero de corazón

A partir de entonces, Tulito dedicó su vida al trabajo en el campo y la ganadería. Con pasión y sabiduría, se involucró en todas las áreas del negocio: lechería, cría, desarrollo y engorde de ganado.
Con orgullo cuenta que aún hoy supervisa personalmente su finca ganadera en Esterito de Pocosol, recorriéndola en su inseparable “mula” —un vehículo todoterreno— para asegurarse de que todo marche bien.
“Vieras qué bonito es la cría de ganado, eso parece un kínder”, dice con brillo en los ojos y la sonrisa de quien ha disfrutado cada jornada bajo el sol.
Entre sus razas preferidas menciona las Charolais, Braman y Angus, por su fortaleza y rendimiento.
Energía y salud de sobra
Aunque muchos se sorprenden. Se mantiene activo y saludable, al punto de que las bromas sobre su fortaleza se escuchan en cada reunión donde aparece.
Orgullo y ejemplo para San Carlos
En Venecia, Tulito es mucho más que un vecino longevo: es una figura entrañable y un ejemplo de vida. Pionero en la comunidad, su sencillez y buen humor lo han convertido en una leyenda viva, admirada por generaciones.
Hoy, al cumplir un siglo de existencia, don Marco Tulio Rojas Santamaría representa la esencia del sancarleño auténtico: trabajador, optimista y profundamente conectado a la tierra.
Un roble centenario que sigue dando sombra, inspiración y orgullo a su pueblo.




