El caos se apoderó de Brasil este domingo, cuando simpatizantes del expresidente Bolsonaro tomaron a la fuerza las oficinas del Congreso, del Palacio de Gobierno y del Tribunal Supremo de Elecciones, pidiendo la renuncia del recién electo presidente Lula.
El multitudinario grupo de golpistas superó las barreras policiales y subieron la rampa que da acceso al techo de los edificios de la Cámara de los Diputados y del Senado.
Con camisetas verde y amarillo los simpatizantes del Expresidente imitaron lo sucedido en Los Estados Unidos cuando los seguidores de Donal Trump ingresaron a la fuerza al Congreso, al no aceptar la derrota sufrida en las urnas electorales.
El presidente Lula anunció que investigarán y harán caer el peso de la ley contra quienes lideraron esta toma de los edificios del gobierno y buscarán a quienes están detrás.
“Ustedes deben haber seguido la barbarie en Brasilia hoy. Esos que llamamos fascistas, lo más abominable de la política, invadieron el ¿Palacio y el Congreso? Creemos que hubo una falta de seguridad”, dijo el Presidente electo en su cuenta de Twirtter.
Lideres mundiales condenan
Presidentes de diferentes países condenaron la acción de los seguidores de Bolsonaro, incluyendo al presidente de Los Estados Unidos Joe Biden quien también dijo: “Condeno el asalto a la democracia y a la transferencia pacífica del poder en Brasil. Las instituciones democráticas de Brasil cuentan con todo nuestro apoyo y la voluntad del pueblo brasileño no debe ser socavada. Espero seguir trabajando con @LulaOficial”.



