Decenas de humildes familias de Sarapiquí la están pasando mal. Las inundaciones de la semana anterior, generadas por el Empuje Frío que afectó a la Zona Norte, les arrebataron a muchas de ellas no sólo los alimentos, sino sus pocas pertenencias.
Hay familias que hoy no tienen un colchón dónde dormir, ni ropa de cama e intentan recuperar ollas, platos y cucharas que quedaron bajo el agua y el lodo. Tampoco tienen como desinfectar sus enseres, lo que podría propiciar brotes de enfermedades como las diarreas.
Cureña, Cureñita y Llanuras del Gaspar son algunos de los sectores más afectados por la fuerte lluvia de los últimos días, que provocó la crecida y el desbordamiento de ríos y cuyas aguas dejaron extensas áreas de terreno completamente anegadas.
Windy Gamboa, integrante de la Asociación Humanitaria Sarapiquí Solidario, dijo a Noticias La Región que, para pequeños productores y emprendedores, las pérdidas también son diversas.
La severa inundación ha provocado la muerte de ganado bovino, dañó cultivos y semillas que tenía listas para sembrar, es decir, sus fuentes de ingresos. Las reses tampoco tienen que comer y algunos animales se están debilitando por el hambre.
De acuerdo con Gamboa Ramírez, la ayuda estatal no ha sido suficiente, ya que las necesidades abundan por todos lados y en distintas comunidades, pues Sarapiquí es un cantón con una superficie de más de 2.140 kilómetros cuadrados.
El acceso por tierra resulta también casi imposible a algunos lugares debido a los daños que el exceso de humedad produjo en los caminos de tierra o puentes construidos con vigas de madera.

Esta emergencia afectó a cerca de una veintena de pueblos de Sarapiquí, que en otras ocasiones se han visto golpeados por la fuerza de la naturaleza, aunque no como en esta oportunidad. Más de mil personas debieron permanecer varios días en albergues porque a sus casas, el agua subió hasta el techo.
El pasado fin de semana, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y la Embajada de Estados Unidos lograron trasladar 10.500 kilos de suministros a lugares que aún siguen inundados, pero, es necesaria más ayuda.
¡Sarapiquí nos necesita!
Frente a este escenario de angustia para las familias que vieron como el agua se llevaba su esfuerzo, un grupo de actores sociales de Sarapiquí decidió poner en marcha una campaña de recaudación de alimentos no perecederos, artículos de higiene personal, comida para aves, gatos y perros.
Asimismo, colchones, ropa de cama y dinero en efectivo, con el propósito de llevar un poco de alivio a la población más vulnerables en este momento.
En esta campaña participan la Asociación Humanitaria Sarapiquí Solidario, la Asociación de Desarrollo Integral (ADI) de Puerto Viejo y el medio de comunicación local STV Sarapiquí, entre otros.
“Necesitamos, primordialmente, alimentos no perecederos, pañales desechables para niños y adultos, toallas sanitarias, cepillos y cremas dentales, comida para mascotas y ropa de cama. También, tenemos habilitado un número de Sinpe para donación de dinero”, dijo Gamboa.
Ese número de Sinpe es el 8447-7852 y corresponde a la Asociación Humanitaria Sarapiquí Solidario. Los dineros que recauden los invertirán, por ejemplo, en compra de pacas para alimentar el ganado y evitar mayores pérdidas a los pequeños productores.
Las personas de buen corazón que deseen sumarse a esta noble causa y colaborar con artículos de cocina, colchones y otros suministros, pueden llevarlos al barrio El Jardín, en Puerto Viejo de Sarapiquí.
Esas entregas las deben coordinar con Alvin Solano Andrade, presidente de la Asociación Humanitaria, al número de teléfono 8747-2323.

Los organizadores consideran que esta campaña representa un oportunidad para vivir los valores de la Navidad y regalar generosidad, amor y un poco de paz a quienes hoy nos necesitan.
Sarapiquí es el cantón 10 de la provincia de Heredia, está dividido en 5 distritos y posee un bajo índice de Desarrollo Social.
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