La noticia de que una presunta crisis económica golpea a la Diócesis de Ciudad Quesada y el anuncio de que el alquiler de las Casas Curales de San Martín y la Parroquia-Catedral sería la forma de combatirla, no hizo ninguna gracia a un amplio sector de esta iglesia particular.

Los primeros en rechazar la idea fueron los laicos de la Parroquia San Martín de Porres, ubicada en el barrio San Martín de Ciudad Quesada, quienes se opusieron a que la Diócesis lucrara con su Casa Parroquial, construida con el aporte de su gente.

Incluso, están decididos a presentar una queja formal ante el Nuncio Apostólico o representante diplomático del Vaticano en caso de que las autoridades locales de la Iglesia Católica insistan en retomar esa propuesta.

En una conversación con el periodista Gerardo Quesada, el dirigente comunal de barrio Martín, Isaac Alfaro, dijo que hicieron saber al Consejo Económico que de ninguna manera aceptarían dicha propuesta, que incluía el traslado del sacerdote al Centro Diocesano Nuestra Señora de Guadalupe, en La Llanada, lejos de los feligreses.  

De acuerdo con Alfaro, quien tiene más de un cuarto de siglo de servir de manera voluntaria a la Iglesia Católica, gracias al diálogo y a la posición firme y valiente de barrio San Martín, la Diócesis debió dar marcha atrás.

Feligreses echan menos dinero al platillo

El argumento de la Diócesis de Ciudad Quesada para pretender alquilar las casas curales es que los feligreses están echando menos dinero al platillo y que necesitan generar mayor contenido económico para cubrir sus gastos.

Esto, a pesar de que cuenta con valiosos inmuebles, algunos de los cuales alquila, como el antiguo edificio de la Juventud Obrera Católica (JOC), ubicado detrás de la Parroquia-Catedral, que arrenda un popular restaurante de comidas rápidas.

También, el Centro de Comunicación (CENCO), en el barrio Hogar de Ancianos, que por años ha estado alquilado a la Universidad Católica.

En La Marina posee el Centro de Convivencias, que alquila a instituciones y grupos de laicos para reuniones y capacitación, lo mismo que el Centro Diocesano Nuestra Señora de Guadalupe, por citar algunos casos.

Adicionalmente, la Diócesis percibe ingresos por el antiguo Colegio María Inmaculada, hoy Colegio Diocesano Padre Eladio Sancho, que incluso años atrás mantuvo una alianza con la Universidad Técnica Nacional (UTN) para el alquiler de aulas.

En la Parroquia-Catedral existe, además, un parqueo, cuyo costo por hora de estacionamiento supera los 500 colones y posee una excelente demanda.

En el caso de las vocaciones sacerdotales, los párrocos hacen saber a sus feligreses que deben colaborar con artículos de higiene personal, como cepillos y pastas dentales, así como lapiceros, libretas y cualquier aporte económico para destinarlos a los seminaristas.

En una consulta realizada por La Región ante el tema de la aparente crisis económica en la Diócesis de Ciudad Quesada, Gerardo Mora, responsable de comunicación, indicó vía correo electrónico lo siguiente:

¨Se ha visualizado la necesidad de generar fondos que no dependan exclusivamente de las colectas, las cuales, por mucho tiempo han sido sustento para las obras de la Iglesia, dada la generosidad de los fieles. Sin embargo, en los últimos años, no desconocemos que estas colectas han venido a menos y, que incluso, tras la pandemia, los niveles de colectas no se han recuperado a los niveles que había antes del año 2020”.

La respuesta de Mora Pana también agrega:

“Muy importante decir que nunca se ha contemplado vender ninguna de las obras, sino por el contrario, sacar el mejor provecho en el presente y pensando en el futuro. Es muy importante decir que, de manera positiva, las vocaciones sacerdotales se han incrementado en nuestra Diócesis”.

En relación con el alquiler de la Casa Cural de Ciudad Quesada, este medio de comunicación supo que existe un movimiento creciente para oponerse de manera rotunda a este proyecto y de ser necesario, acudir a las autoridades eclesiásticas en Roma, pues dicho inmueble debería permanecer en su respectiva parroquia y ser un espacio de acercamiento entre el pueblo de Dios y los sacerdotes.

La Diócesis de Ciudad Quesada fue erigida el 25 de julio de 1995 y José Manuel Garita Herrera es su actual obispo. Le antecedieron monseñor Ángel Sancasimiro Fernández y Oswaldo Brenes Álvarez, de grata memoria.

Garita Herrera fue nombrado obispo de Ciudad Quesada el 17 de mayo de 2014. Foto RRSS.
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