Región tierra de nadie por daños ambientales: instituciones no dan la “talla”

Editorial

La fosa con cerdos pudriéndose al aire libre encontrada ayer en Río Cuarto y aguas negras provenientes de porquerizas o chancheras que iban dar directamente al Río Cuarto, de este joven cantón, es apenas la punta de iceberg del daño ambiental a que está sometida nuestra Región Huetar Norte.

Ni que decir de las talas rasas de bosques, el secado de humedales para la siembra de monocultivos y las 1482 hectáreas de piña que están en área protegidas, tal como lo señala el Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT) con imágenes satelitales.

A esto se le suma la contaminación con agro venenos de los mantos acuíferos, acueductos, ríos y quebradas de la Región por parte de empresas agrícolas de toda índole.
Así como la construcción de polleras y complejos habitacionales en área de recarga acuífera del Parque Nacional del Agua, Juan Castro Blanco.

También la operaciones de lecherías y empresas cuyas aguas servidas y negras van dar acequias, quebradas o ríos.

A esto se le suma los daños ambientales en Crucitas de San Carlos por la extracción de oro ilegal y contaminación con mercurio del agua, animales y plantas en esa localidad, entre otros daños ambientales, que para qué seguir enumerando.

Actividades operan al margen de la ley

Gran cantidad de actividades productivas en la Región operan al margen de la ley, sin ningún tipo de inspección por parte de las instituciones encargadas de velar por un ambiente sano, respirable y compatible con la vida de cualquier tipo de especie vegetal, animal o humana.

Son los vecinos de la comunidades los que deben denunciar, estos atropellos y desastres ambientales, para que las instituciones les de vergüenza y actúen, de lo contrario, no actúan, y si lo hacen algunas veces es a medias.

¡Hasta cuándo!... habrá que esperar para que instituciones como el Ministerio de Ambiente y Energía,, Ministerio de Salud, Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), Secretaría Técnica Ambiental (SETENA) Ministerio de Agricultura y Ganadería, actúen con inspecciones periódicas a estas empresas depredadoras del ambiente, asesinas de nuestra flora y fauna y de la vida.

Es vergonzoso que la Sala Constitucional tenga que ordenar a seis instituciones del Estado que descontamine de bromacil seis acueductos de Río Cuarto y que reparen el daño por el actuar al margen de la ley de algunas empresas agrícolas, ya que hubo una actitud blandengue y complaciente de nuestras instituciones.

Y que los funcionarios de estas instituciones no nos vengan con la misma retórica de siempre: carencia de recursos, de personal, que no podemos actuar por que la ley nos lo impide, que eso le toca a la otra institución, etc, etc. De esas escusas, el pueblo está harto.

Hace falta más determinación, acción, más deseo de hacer las cosas sin miedos con los pocos o escasos recursos que tengamos, pero que se actué, y ya, que se aplique la ley sí existe, o si no se cread para parar esta depredación ambiental.

Los ciudadanos ya nos hemos cansado de tanta mentira, de tanta complacencia y en algunos casos corrupción. Se desprotege el bien más preciado de nuestra región, el ambiente.

El llamado al pueblo es tomar acciones, a exigirles a los políticos y funcionarios de las instituciones que hagan las cosas con compromiso, con mística con determinación y con autoridad.

El país verde, se nos escapa de las manos, la riquezas de nuestras bosques y ríos poco a poco es minadas por personas que buscan enriquecimiento a consta del ambiente.

Se nos escapa nuestra madre naturaleza, se contaminan nuestros ríos, desaparecen nuestros peces y animales y se pone en riesgo la salud y la vida de las personas que habitamos esta Región.

Si así seguimos, pronto será difícil escuchar el canto de la cigarra, el de las aves, el chapoteo de los peces en el arroyo, el aullido del coyote en un noche de luna, o tan siquiera disfrutar de las aguas limpias de un río junto a los hijos, por lo menos, en una tarde verano y bajo las sombra de un sotacaballo o un gavilán.

Es hora de actuar, tal como lo hemos hecho en el pasado con empresas transnacionales que han querido venir a dañar el ambiente de la Región, y al final, dejarnos miseria.
Es hora de actuar, de no callar estos atropellos, de denunciar y exigir mano dura contra los depredadores del ambiente.

Hay que recordar que ante todo, es posible vivir en harmonía con el medio, hace falta dar el paso. Algunas empresas y personas de la Región ya lo han dado. ¡Le toca a usted!...

VER Encuentran cerdos muertos y aguas negras que desaguan al Río Cuarto, donde hubo muertes de peces