Los rosarios al Niño Jesús son una tradición religiosa que en Costa Rica ha venido perdiendo terreno, sin embargo, el cantón de San Ramón aún la mantiene viva y con cánticos, guitarras, acordeón y buena comida, enero y febrero se llenan de alegría donde las familias y amigos se reúnen para frente al portal horrar al Niño Jesús.
En el diario digital La Región, acompañamos el rezo de la familia Ramírez Carranza en San Ramón centro, ahí pudimos compartir la vivencia pura de esta tradición que va más allá de lo meramente religioso. Es un encuentro de la familia; primos, abuelos, tíos y sobrinos, de todas las edades, previo al rosario comparten, abren el baúl de los recuerdos para traer a la memoria a los que ya se fueron y destapan las mejores historias, entre abrazos y sonrisas.
Poco antes de iniciar con el rosario los músicos afinan sus instrumentos con un poco de música tradicional y al final hasta una buena bailada entre familia.
Sobre el rosario, en el Sistema de información Cutural (SICULTURA) encontramos una explicación del sacerdote Glen Gómez, de la Arquidiócesis de San José. Para el rezo es algo más que una tradición, y aunque no se sabe desde hace cuántos años se realiza, muchas familias logran mantenerse unidas durante la época.
“Son herencias coloniales, de generación en generación se han venido transmitiendo, en el país se acostumbra dar mucha comida, rompope, pólvora, y es un buen pretexto para unir a la familia en torno a la oración, es un encuentro en frente de la imagen de Jesús niño para depositar todas las peticiones o solicitudes que a lo largo del año la familia tiene” y a la vez agradecer por lo aportado por él el año anterior. El rezo da la impresión de que se está celebrando un cumpleaños, es una fiesta dedicada a Jesús”, finalizó el sacerdote.
Según Gómez, en cada rezo no puede faltar la comida, y se acostumbra hacerlo antes del Día de la Candelaria, el día de la presentación de Jesús en el templo.
“El rezo dura más o menos como una hora, es muy alegre, muy ameno y participativo, a veces hay situaciones especiales y las compartimos durante el rezo” (Utilizamos alabados tradicionales de los tiempos pasados y no villancicos).
Los meses de enero y febrero son un tiempo bastante lleno, principalmente sábados y domingos, aunque entre semana también se hacen varios rezos durante el día, la gente tiene que apartar la fecha y hay mucha gente que lo hace desde el año anterior.
La agrupación se dedica a realizar rosarios de todo tipo (del Niño, de la Virgen, de los Santos, de Ánimas, entre otros).
El rescate de esta tradición lo empezó mi papá que tiene 80 años y se a extendido a sus hijos y nietos, de igual forma a amigos queridos de la familia que son parte del grupo. Utilizamos música en vivo de guitarras, percusión y trompeta.
De igual forma damos el servicio de confección de los altares si así lo desean. Hemos innovado en esto ya que antes se realizaban en blanco y negro, se usaba un lazo negro y un cuadro de la Virgen del Carmen sacando las animas del Purgatorio, nosotros utilizamos telas de diferentes colores y diversos elementos como Ángeles, vasijas, velas, imágenes, flores naturales o artificiales, evocando así una analogía de el hermoso lugar donde se encuentran nuestros familiares basándonos en el Concilio Baticano II (Dios es la manifestación del amor y nos acoge en sus amorosos brazos) .



