El Corredor Seco de Centroamérica es un tramo de tierra de 1.600 kilómetros de largo, que atraviesa Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, y donde ocurren eventos climáticos extremos, como largos periodos de sequía que afectan el bienestar y sustento de cientos de miles de personas.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), unos 10 millones de personas viven en el Corredor Seco centroamericano. Varios de ellos se dedican a la agricultura, en especial a la producción de granos básicos.
Debido a que, al menos, la mitad de ese territorio ha sido catalogado como “zona de sequía con efectos altos”, la siembra de granos se retrasa, pues los agricultores esperan las primeras lluvias para comenzar la siembra.
Camotán, un municipio mayormente rural en Chiquimula, Guatemala, es un ejemplo de cómo la falta de lluvia ha retrasado la siembra de algunos cultivos.
“Mis tres hijos trabajan en la siembra y la corta, pero ahora no tienen trabajo porque no ha llovido, y si no llueve, no se siembra. Nosotros tampoco podemos sembrar así”, dijo María Carlota García, de 38 años, habitante de la aldea Lantiquin.
La agricultura de autoconsumo en esta región se compone mayormente de maíz y frijol, cuya siembra se realiza en dos ciclos, la primera de mayo a octubre y la segunda de agosto a diciembre.
Aunque el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala anunció el inicio de la época lluviosa para mayo, también advirtió que las precipitaciones estarían “debajo de lo normal” en algunos departamentos del país.
El principal responsable de la sequía en Centroamérica es “El Niño”, un fenómeno climático que ocurre cada dos o siete años y que provoca episodios de sequías o lluvias descontroladas. Al menos, en Centroamérica, ese fenómeno ya empeoró la situación alimentaria de millones de personas, sobre todo de aquellas que viven en el Corredor Seco, según un estudio publicado en mayo por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Acción Contra el Hambre (ACH).
Pero no solo Guatemala ha tenido menos lluvias. Honduras también reportó precipitaciones inferiores a la media e inundaciones localizadas. En consecuencia, 2,4 millones de hondureños, equivalente al 25 % de la población, estuvieron en crisis o inseguridad alimentaria aguda grave.
Fuente www.vozdeamerica.com



