Un puma que fue atropellado en el sector de Las Perlas de Los Ángeles, en La Fortuna de San Carlos, logró sobrevivir gracias a la intervención oportuna de autoridades ambientales y personal veterinario, en un caso que vuelve a encender las alertas sobre el impacto de las carreteras en la fauna silvestre de Costa Rica. (Ministerio de Ambiente y Energía [MINAE], 2026).
El incidente ocurrió el pasado 9 de marzo, cuando funcionarios del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), a través del Área de Conservación Arenal Huetar Norte, recibieron el reporte de la colisión entre un vehículo y un felino de gran tamaño. Tras desplazarse al sitio con apoyo veterinario, el animal fue evaluado y trasladado a una clínica para realizarle estudios como radiografías y ultrasonido, con el fin de descartar lesiones graves. (MINAE, 2026).
Luego de permanecer bajo observación médica y confirmar que no presentaba afectaciones que comprometieran su salud, el puma fue liberado el 12 de marzo en una zona montañosa compatible con su hábitat natural. El rescate fue posible gracias a un trabajo coordinado entre instituciones como el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), la Fuerza Pública, veterinarios privados y organizaciones ambientales. (MINAE, 2026).
Carreteras: una amenaza silenciosa para la fauna
Más allá del desenlace positivo, el caso refleja una problemática creciente: los atropellos de animales silvestres en las carreteras del país. Según explicó el ministro de Ambiente, Franz Tattenbach, la construcción de vías en zonas boscosas fragmenta los hábitats y obliga a las especies a cruzar rutas vehiculares, exponiéndolas a un alto riesgo de muerte.
“El tránsito de vehículos cerca de áreas silvestres protegidas culmina con el atropello de numerosas especies, incluyendo aquellas con problemas de conservación”, advirtió el jerarca. (MINAE, 2026).
Además, señaló que este fenómeno no solo afecta la biodiversidad, sino también la seguridad vial, ya que las colisiones con animales grandes pueden provocar accidentes de tránsito con consecuencias graves para las personas. (MINAE, 2026).
Un llamado urgente a la conciencia
El MINAE hizo un llamado directo a los conductores para reducir la velocidad, especialmente en carreteras que atraviesan parques nacionales y áreas protegidas. Esta acción, aunque simple, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para muchas especies.
El caso del puma que logró sobrevivir es la excepción y no la regla. “Otras especies no cuentan con una segunda oportunidad”, recordó Tattenbach, subrayando la necesidad de mayor conciencia y responsabilidad al volante. (MINAE, 2026).
Las autoridades también instaron a la ciudadanía a reportar cualquier incidente con fauna silvestre al número 1192 o a las oficinas regionales, y evitar manipular a los animales, permitiendo que personal especializado se encargue de su atención.
Reflexión: coexistir o desaparecer
Costa Rica es reconocida mundialmente por su biodiversidad, pero casos como este evidencian que la convivencia entre desarrollo humano y naturaleza sigue siendo un desafío. La expansión de la red vial, sin medidas adecuadas de mitigación, continúa poniendo en riesgo a especies emblemáticas como el puma.
Reducir la velocidad, respetar la señalización y estar atentos en zonas boscosas no es solo una recomendación: es una responsabilidad compartida para garantizar que la vida silvestre siga siendo parte del patrimonio natural del país.



