El malestar por los recientes incrementos en las tarifas del transporte público movilizó a más de 300 habitantes de comunidades fronterizas de Upala y La Cruz, quienes se reunieron con representantes de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) para exigir una solución urgente a lo que califican como aumentos desproporcionados en el costo de los pasajes.
La reunión se realizó en la Iglesia Bíblica de Brasilia y contó con la participación de vecinos de comunidades como La Jabalina, Dos Ríos, Birmania, Las Américas, Los Laureles, Buenos Aires, Popoyuapa, San Luis y El Paraíso, así como representantes de diversas localidades de Santa Cecilia y La Cruz, en Guanacaste.
Durante el encuentro, los usuarios expresaron su indignación por los incrementos registrados en distintas rutas de autobús que operan en la zona fronteriza. Según los testimonios expuestos, un adulto mayor que hasta hace dos semanas pagaba ¢500 por un recorrido ahora debe cancelar ¢1.440. Asimismo, usuarios que pagaban ¢1.200 por viajar de Brasilia a Upala ahora enfrentan tarifas de hasta ¢2.880.
La situación también afecta a los usuarios de la ruta entre La Cruz y Santa Cecilia, donde el pasaje pasó de ¢600 a ¢2.500, según denunciaron los asistentes.
Impacto en familias de bajos ingresos
Uno de los aspectos que más preocupación generó durante la actividad fue el impacto que estas tarifas tienen sobre familias en condición de vulnerabilidad económica.
Mujeres jefas de hogar relataron que una parte significativa de los subsidios que reciben del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) termina destinándose al pago de transporte para asistir a citas médicas, realizar trámites o adquirir alimentos en el centro de Upala.
“Luego de pagar los pasajes, prácticamente no queda dinero para cubrir otras necesidades básicas”, manifestaron algunas de las participantes.
Líderes comunales señalaron además que las nuevas tarifas representan una carga económica difícil de sostener para estudiantes, trabajadores, adultos mayores y personas que dependen diariamente del servicio para acceder a servicios de salud, educación y comercio.
ARESEP promete revisar la situación
A la reunión asistieron el intendente de Transporte de ARESEP, Pablo Varela Brenes, así como Ricardo Paniagua Calvo, de la Dirección de Atención al Usuario de la institución.
También participaron representantes de la Municipalidad de Upala, la Municipalidad de La Cruz y más de 150 dirigentes comunales de distintos sectores afectados.
Los funcionarios reguladores escucharon las denuncias y se comprometieron a analizar las inquietudes planteadas por las comunidades, indicando que buscarán una respuesta en el corto plazo.
Sin embargo, al concluir la actividad, muchos vecinos manifestaron sentirse decepcionados ante la falta de soluciones inmediatas y advirtieron que, de no obtener respuestas concretas, podrían organizar bloqueos en carreteras y otras medidas de presión durante las próximas semanas.
Crece la tensión en comunidades fronterizas
La protesta evidencia el creciente descontento que existe en las comunidades más alejadas de los centros urbanos, donde el transporte público constituye un servicio esencial para acceder a empleo, educación, salud y abastecimiento.
Los vecinos cuestionan que los incrementos tarifarios hayan sido aplicados en una región caracterizada por altos índices de pobreza y limitadas oportunidades económicas, situación que, aseguran, agrava aún más las dificultades que enfrentan cientos de familias de la zona norte y fronteriza del país.
Mientras ARESEP analiza los reclamos presentados, las comunidades mantienen la expectativa de que se revisen las tarifas y se adopten medidas que permitan garantizar un servicio accesible para los usuarios afectados.



