El ñampí, un alimento que es una excelente fuente de fibra, será uno de los cultivos que destaquen a corto plazo en el Centro de Atención Integral (CAI) Nelson Mandela, en La Marina de San Carlos, donde un importante grupo de privados de libertad siembran y cosechan parte de su alimentación.
Según datos revelados por el Ministerio de Justicia, la actividad agrícola ocupa un importante lugar dentro del sistema penitenciario costarricense.
Son 132 personas privadas de libertad las que al día de hoy cultivan la tierra en 11 centros penitenciarios y con su trabajo, producen parte de los alimentos que se consume en las cárceles del país. Esta labor también los mantienen ocupados y desarrollan habilidades para cuando recuperen la libertad.
“Y para los procesos de reinserción de los privados de libertas, la agricultura es muy importante. Ahí utilizamos todo el recurso humano de ciertos privados de libertad en labores agrícolas, que nos permiten no solamente, producir nuestros alimentos, sino darle a ellos oportunidades laborales”, señaló el abogado Gerald Campos, ministro de Justicia y Paz.

Reos a trabajar
En 2023, la producción fue de más de 17 mil kilos de cebolla, así como de más de 3 mil kilos de repollo, casi 18 mil unidades de lechuga, más de 70 mil unidades de chayotes y 161 mil rollos de culantro.
Además, la tierra penitenciaria y la mano de obra de personas privadas de libertad cosecharon chiles, vainicas, yuca y limones, entre otros productos.
De acuerdo con Justicia, el próximo año esperan empezar a producir remolacha y zanahoria en Cartago. La misma estrategia incluye a la Unidad de Atención Integral (UAI) Pablo Presbere, en Pérez Zeledón, donde trabajarán con naranjas, mientras que en Liberia y San Carlos con tomate y ñampí, respectivamente.
La distribución de los alimentos a los centros penitenciarios la coordina el personal del Departamento Industrial Agropecuario y la unidad de Servicios de Alimentación Institucional.
Esta gestión agrícola la realizan los reos con prácticas más ecológicas, que, adicionalmente, le han permitido al Ministerio de Justicia contar en ocho centros productivos agrícolas con la Bandera Azul Ecológica.



