¨Don Luis es una persona desesperada por el poder. Él se consideraba el delfín, que es una palabra que viene de la tradición francesa del dauphin, que significa delfín, pero también el heredero del rey. Don Luis, según él, iba a ser el delfín de esta Administración. Y don Luis no le llegó ni a sardina. Si acaso a olomina. Pero él se siente no solo delfín, sino tiburón blanco. Déjelo en paz cuando consiga un partido, si lo consigue”.
Luis Amador había criticado a Rodrigo Chaves aceptando que la dinámica del gobierno actual, consiste en seguir órdenes. Puso como ejemplo lo que ocurrió el 25 de setiembre, durante el Consejo de Gobierno. Ahí, Chaves pidió a los miembros del gabinete aplaudir a Marta Esquivel, presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), mientras era detenida en el marco de la investigación judicial por el denominado Caso Barrenador y dijo Marta Acosta, contralora general de la República y todos los funcionarios acataron la directriz “incuestionablemente”. Señaló el ministro.
Estos cuestionamientos no le gustaron al presidente y la emprendió contra su propio exjerarca del MOPT. “don Luis, en la política nacional, es absolutamente nadie en estos momentos. Que viva en Canadá, y si él quiere hacer algo serio, pero vea, eso que hacen muchos, que es insultarme y atacarme para que yo lo saque del anonimato político, y aparecer en la primera página de La Nación. ¡Uy!”. Dijo el Mandatario.



