Diciembre está a la vuelta de la esquina, es un mes especial por Navidad y el aguinaldo, dinero extra que abre la posibilidad de pagar deudas, darse algunos gusticos y darle la bienvenida al hábito del ahorro.
El ahorro es una herramienta clave para construir un presente tranquilo y un futuro financiero que permite alcanzar metas como la compra de un carro, una casa o unas vacaciones soñadas.
Sin embargo, en Costa Rica, para el año pasado y según un estudio realizado por la Oficina del Consumidor Financiero y de la Superintendencia de Entidades Financieras (SUGEF), la mayoría de las personas consultadas, el 53% de 1,170 personas mayores de edad, no contaba con ahorros a tres meses para enfrentar los gastos en caso de quedarse sin empleo o fuente de ingresos.
¿Cómo podemos lograr el ahorro?
Análisis de gastos: Identificar los hábitos de gasto por medio de un registro periódico (diario-semanal-quincenal) para determinar dónde podemos reducir costos (suscripciones y aplicaciones que no se utilizan, comidas fuera de la casa, compras compulsivas).
Bajar el consumo: Hacer listas. Consumir de una manera más consciente, donde se compre lo que realmente se necesite, también podemos reparar en lugar de reemplazar y optar por productos reutilizables en lugar de desechables, de esta manera ayudamos a nuestras finanzas y a la sostenibilidad del medio ambiente.
Plan de ahorro: Incorporar el hábito del ahorro estableciendo un porcentaje de los ingresos del mes ya sea para fondos de emergencia u otras metas específicas de corto y largo plazo. Sino puede empezar con un porcentaje, empiece con lo que pueda.
“En una sociedad donde el consumismo prevalece, es necesario construir una base sólida para un futuro financiero y emocional saludable. (…) Debemos reflexionar sobre nuestros hábitos de ahorro y de cómo podemos hacer pequeños cambios que se traduzcan en grandes beneficios”, explica Kimberly Quesada, gerente de Gestión Patrimonial y Captación de Coopenae.
Después del ahorro, viene la inversión
Los plazos del ahorro dependerán de los objetivos. Los expertos señalan que es clave clasificar nuestras metas financieras en cortas, medianas y largo plazo, con el fin de identificar cual producto, ahorro o inversión, se adapta mejor a nuestras necesidades.
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Para gastos inmediatos o emergencias, se requiere tener los ahorros disponibles, a la vista, como un fondo para imprevistos o sobres de ahorro para reparaciones del hogar o emergencias médicas.
Cuando las personas tienen proyectos a largo plazo como compra de casa o fondos de retiro, las inversiones de certificados a plazo, de 3 a 5 años, son el instrumento financiero más eficaz.



