Cualquier centroamericano que preste atención a la política estadounidense sabe que la migración es uno de los principales lazos que unen a ese país con la región: al menos, unos cuatro millones de migrantes procedentes de la región viven en Estados Unidos, y muchos están atentos a lo que ocurrirá en las elecciones presidenciales de noviembre.
Los dos principales candidatos a la Casa Blanca: la actual vicepresidenta demócrata, Kamala Harris y el expresidente republicano Donald Trump, han dejado clara su postura en el tema. Harris promete ampliar la seguridad en la frontera con México, además de echar a andar nuevamente el proyecto de ley fronterizo “más sólido en décadas”, que fracasó en el Congreso. Trump, en cambio, se muestra más rígido, prometiendo deportaciones masivas.
Napoleón Campos, politólogo y experto en relaciones internacionales dijo que, por un lado, se encuentra el tema de la frontera y su seguridad y, por el otro, la situación de los millones de centroamericanos que se encuentran ya en EEUU y en quienes se percibe cansancio, pues no han logrado regularizar su estatus migratorio a pesar de que llevan años en el país norteamericano.
“Si bien el último presidente que hizo una reforma migratoria fue el republicano Ronald Reagan, han habido grandes oportunidades perdidas tanto en la administración Clinton como en la administración Obama aunque se abrieron varios contingentes importantes para regularizar a cientos de miles de nuestros compatriotas”, dijo.
Campos se refiere a los dos programas más importantes para los migrantes en Estados Unidos: el Estatus de Protección Temporal, conocido como TPS, que ha dado una solución provisional a aquellos que no pueden regresar a sus países de origen por diversas problemáticas, y la política de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, conocida como DACA o Dreamers.
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Dos visiones en inmigración
“Como presidenta, recuperaré el proyecto de ley bipartidista de seguridad fronteriza que él (Trump) anuló, y lo convertiré en ley”, señaló Harris sobre política fronteriza durante su discurso de aceptación de la candidatura presidencial en la Convención Nacional Demócrata celebrada en Chicago del 19 al 22 de agosto.
Este proyecto implica la contratación de 1.500 agentes de la Patrulla Fronteriza para dar seguridad a la frontera, con lo que busca impedir la migración ilegal y el tráfico de drogas; y 4.300 oficiales de asilo quienes se encargarían de procesar las solicitudes de migrantes que busquen entrar al país norteamericano por la vía legal.
Aunque el proyecto fue inicialmente bipartidista, es decir, que contó con el apoyo de senadores en ambos partidos, al final no progresó, y Harris culpa a Trump de ello.
Estados Unidos sigue siendo el destino de uno de cada cinco migrantes en todo el mundo, según la organización Diálogo Interamericano.
El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua recibieron un aproximado de 40.000 millones de dólares en remesas en 2023, según cálculos de la VOA con base en los reportes de los bancos centrales de cada país.
Fuente http://www.vozdeamerica.com



