Piden no consumir leche cruda ante casos de brucelosis en personas

Según la CCSS ha atendido 425 personas con brucelosis entre 2011 y julio 2018.
• Zonas donde se concentran las actividades pecuarias deben estar alertas a la salud del ganado y del personal.

Especialistas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) recomiendan a la población el consumo de productos lácteos que estén pasteurizados, toda vez que si consume leche cruda y derivados o come carne de animales con brucelosis se va a enfermar, afirmó la doctora Xiomara Badilla Vargas, jefa de la subárea de Vigilancia Epidemiológica de la Caja.

La enfermedad es causada por la bacteria Brucella que afecta gran variedad de animales domésticos, silvestres y marinos. Los animales que se infectan más comúnmente incluyen las ovejas, el ganado vacuno, las cabras y los cerdos, entre otros.

Según la CCSS la brucelosis se puede transmitir a humanos por contacto con animales infectados y por consumo de leche y quesos frescos sin pasteurizar.

Badilla Vargas manifestó que la población debe consumir los alimentos que cumplen los criterios de inocuidad. Añadió que la “inocuidad alimentaria es un proceso que asegura la calidad en la producción y elaboración de los productos alimentarios”.

Explicó que un alimento inocuo es el que tiene la garantía de que no causará daño al consumidor cuando sea preparado o ingerido, de acuerdo con los requisitos higiénico-sanitario
De acuerdo con registros de la Caja, entre 2011 y julio de 2018, se atendieron 425 pacientes por brucelosis, con un incremento observado a partir del 2016 para tres casos por cada cien mil habitantes.

En los últimos seis años en los servicios de salud de todo el país se atendieron: 44 personas en 2013, 44 en 2014, 60 en 2015, 93 en 2016, 103 en 2017 y a julio 2018 se contabilizaba 46 casos. La población más afectada se ubica entre 40 a 69 años, sin mayor diferencia entre hombres y mujeres.

Riesgo en trabajadores

Las personas relacionadas con la producción pecuaria tienen mayor riesgo.
Los grupos más expuestos son veterinarios, analistas en laboratorio, ganaderos, empleados de finca o de mataderos, al tener contacto directo con heridas en la piel o mucosas, secreciones vaginales, abortos, heces, orina, sudor y secreciones nasales de animales infectados con la bacteria.
Estos trabajadores también pueden tener un contagio indirecto al inhalar aerosoles formados en operaciones de limpieza de establos, movimiento de ganado y en general todas las operaciones que puedan movilizar el polvo infectado.

Las bacterias, aunque no se multiplican en el medio ambiente, pueden sobrevivir por varios meses y generar una contaminación que facilita la diseminación.

Si bien esta enfermedad está diseminada en todo el país, las zonas donde se concentran las actividades pecuarias deben estar alertas a la salud del ganado y del personal, comentó la funcionaria.

Tratamiento temprano es clave

La epidemióloga dijo a la Caja que el manejo clínico se debe ver en dos escenarios: “en las fincas donde hay manejo de animales y en el hogar donde se da el consumo de alimentos”, en ambas situaciones se debe reconocer los signos y síntomas y asistir tempranamente a los servicios de salud a recibir tratamiento.

Badilla Vargas mencionó que las personas deben poner atención a si presentan fiebre hasta 38 grados, sudoración abundante, dolores de cabeza, articulares y musculares, debilidad y pérdida de peso.

La epidemióloga enfatizó en la importancia del tratamiento temprano para prevenir formas severas de la enfermedad como: inflamación de vértebras, meningitis, infección en el corazón (endocarditis) y en los hombres inflamación testicular (orquitis), entre otros problemas.

La brucelosis se puede prevenir

Como se dijo la leche cruda de origen animal que no ha sido pasteurizada para matar las bacterias dañinas puede ser portadora de peligrosas bacterias como Brucella, Listeria, Salmonella, E. coli, y Campylobacter.

De hecho, la gente sana de cualquier edad puede caer enferma o incluso morir si bebe leche cruda contaminada con microbios dañinos.

Por eso se recomienda beber y comer solo productos lácteos pasteurizados (incluido el queso fresco suave, los helados y el yogur).

La pasteurización es el proceso de calentar la leche a una temperatura lo suficientemente alta y durante el tiempo suficiente como para matar las bacterias peligrosas y eso se hace a nivel industrial o bien por ebullición a nivel familiar.

En cuanto a los trabajadores se recomienda como protección el uso de prendas como son: guantes que cubran hasta el antebrazo, botas de hule, kimonos, delantal y mascarilla.

Igualmente, procesos de limpieza y desinfección de los locales donde han estado los animales enfermos, así como estrictas medidas de aseo e higiene personal al finalizar su jornada.