Juan Luis Barboza Pilarte, el líder espiritual detenido en Aguas Zarcas de San Carlos el pasado martes 17 de setiembre, como sospechoso de legitimar dinero presuntamente derivado del tráfico internacional de drogas, predicará ahora en prisión.
El Juzgado Penal de este cantón ordenó seis meses de prisión preventiva en su contra, después de que fuera capturado durante el megaoperativo Shark, realizado la semana anterior en diferentes regiones de nuestro país para desarticular una aparente estructura criminal dedicada a la exportación de drogas en contenedores de piña y legitimar dinero narco.
La solicitud de prisión contra Barboza y ocho personas más la había gestionado el Ministerio Público.
Esta medida de la autoridad penal cobija a un colombiano de apellidos Meléndez León, quien sería el cabecilla de este supuesto grupo delictivo, vinculado por las autoridades judiciales al peligroso Clan del Golfo.
Meléndez, alias Volvo, había sido capturado en Ciudad Colón y es un objetivos de alto valor estratégico para la DEA. Significa que era buscado por Estados Unidos por presunto narcotráfico.
El Poder Judicial confirmó que los otros siete detenidos son de apellidos Arosemena Siles, un empresario piñero también de Aguas Zarcas, Arce Salas, Araya Vargas, Campaz Montaño, Lara Vargas, Loría Espinoza y Zeledón Samudio.
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Al grupo se le vincula con el decomiso de 120 kilos de droga en España, 220 kilos en APM Terminals, y con la incautación en Costa Rica de $179,000 y 26 millones de colones.
El OIJ precisó que esta banda delictiva traía la droga desde Colombia y en San Carlos y Upala la empacaban para exportarla a Estados Unidos y Europa, contaminando contenedores con piña y yuca.
Solo nueve de los 12 detenidos por el caso Shark fueron enviados a prisión. El Juzgado Penal dejó en libertad a los gerentes y tesorero de las sucursales del Banco de Costa Rica (BCR) en Pocosol de San Carlos y Río Cuarto, respectivamente.
Fueron identificados como de apellidos Salas Sandoval, Vargas Mora y Zúñiga Brenes.
A ellos se les suspendió de su cargo, deben presentarse a firmar una vez al mes, no pueden salir de Costa Rica y deben mantener domicilio fijo.
Según la versión de las autoridades, todas esas personas figuran como sospechosas de legitimar dinero procedente del tráfico ilícito de drogas.



