El papa Francisco condenó enérgicamente el trato que reciben los migrantes que cruzan el mar Mediterráneo para entrar en Europa y dijo que es un “pecado grave” no ofrecer ayuda a las embarcaciones donde viajan hacinados, con hambre y en precarias condiciones de salud.
“Hay quienes trabajan sistemáticamente y con todos los medios para rechazar a los migrantes”, afirmó el Pontífice. “Y esto, cuando se hace con conciencia y responsabilidad, es un pecado grave”, agregó.
Francisco ha hablado con frecuencia sobre el trato a los inmigrantes a lo largo de sus 11 años de papado, pero, sus palabras invocando la terminología católica para uno de los peores tipos de pecado, fueron especialmente fuertes.
Los migrantes que cruzan el Mediterráneo en embarcaciones sencillas o botes caseros desde el norte de África y Oriente Medio han sido objeto de un intenso debate en toda Europa durante la última década.
Esto le puede interesar: Papa Francisco se solidariza con ciudad argentina acosada por violencia narco
La Organización Internacional para las Migraciones calcula que más de 30.000 migrantes han desaparecido cruzando el Mediterráneo desde 2014.
En Italia, un barco de rescate operado por la organización benéfica Médicos Sin Fronteras recibió el lunes una orden de detención de 60 días. Las autoridades afirmaron que el buque, que había realizado varias operaciones de rescate el 23 de agosto, no comunicó correctamente sus movimientos.
Fuente http://www.vozdeamerica.com



