Geiler Luquez Pérez, condenado a 35 años de prisión por matar a golpes a su hijo de sólo dos meses en Dulce Nombre de Ciudad Quesada, realizó varias búsquedas en Internet para saber cómo quitar moretones en un día y qué pasaba al sacudir fuerte a un bebé.
La revelación la hizo la presidenta del Tribunal Penal de San Carlos, Karla Rodríguez, al razonar la sentencia condenatoria contra Luquez y su compañera sentimental, Vanessa Cordero Ramírez, a quien las juezas también le impusieron este martes 10 de setiembre la pena máxima.
“Existen búsquedas en Internet realizadas por este imputado en donde, inclusive, para el momento en que Samuel estaba siendo atendido por los médicos del Hospital San Carlos, en horas de la mañana del día 17 de mayo de 2023, él estaba buscando qué pasa al sacudir fuerte a un bebé”, dijo la jueza Rodríguez.
La autopsia mostró que el recién nacido presentaba tres fracturas en el cráneo debido a las constantes agresiones a las que fue sometido desde sus primeros días de vida por sus propios progenitores.
Luquez y Cordero fueron detenidos en mayo de 2023, horas después de que llevaran al bebecito al Hospital San Carlos por complicaciones de salud y donde los médicos descubrieron que los moretones, hemorragias y fracturas que presentaba en diferentes partes de su cuerpo eran compatibles con el Síndrome del Niño Agredido.
El niño de dos meses y once días falleció en el Hospital Nacional de Niños (HNN), en San José, a donde fue trasladado debido a su gravedad.
“¿Qué pasa si se sacude a un bebé pequeño? 28 de marzo. Samuel nació el 6 de marzo. ¿Por qué hace búsquedas de ese tipo? La respuesta es muy sencilla, porque esa era la intención, la intención era darle muerte a este pequeño”, reprochó la presidenta del Tribunal Penal.
En un principio, los ahora sentenciados alegaban que su hijo se les había caído mientras lo bañaban, lo cual quedó totalmente descartado durante el proceso de investigación.
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Un informe remitido por Trabajo Social del Hospital San Carlos a la sede local del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), señala que el progenitor aceptó haber golpeado varias veces a su hijo porque lloraba mucho y había empezado a sentir rechazo hacia él.
La Fiscalía Adjunta de San Carlos acusó a Geiler Luquez y Vanessa Cordero de Homicidio Calificado y consiguió que ambos fueran condenados a la pena máxima de 35 años de prisión.
Mientras esta sentencia queda en firme, la pareja continuará en prisión preventiva.



