El aumento de los actos de violencia provocada por las pandillas, la pobreza y los crecientes casos de cólera han movido a la Organización de Naciones Unidas (ONU) a hacer un enérgico llamado a la comunidad internacional en favor de Haití.
“El problema de Haití es un problema de todos nosotros”, dijo este lunes el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en respuesta a reporteros en Kingston, la capital de Jamaica.
Guterres señaló que el problema de Haití no es solo un problema regional, sino que afecta a todos.
El jefe de la ONU se mostró esperanzado ante la posibilidad de un consenso para resolver la crisis, pero, también hizo alusión a las falsas promesas que algunos países miembros de la organización hacen en relación con la asistencia a Haití.
“Es algo injusto”, declaró Guterres, quien lamentó que así no pudo cumplir su compromiso con Haití.
A finales de abril, la Policía de la isla caribeña prometió un mayor accionar contra las pandillas, que controlan grandes zonas de la capital, Puerto Príncipe, al tiempo que llamó a la población civil a dejar de tomarse la justicia por su cuenta tras incidentes reportados en que sospechosos de integrar las bandas criminales fueron linchados en la vía pública.
La vuelta del cólera
A la par de la inseguridad y de la falta de acceso de la población a recursos sanitarios mínimos, el cólera que se creía erradicado desde el brote de 2010, ha empeorado la situación.
Según cifras del Ministerio de Salud dadas a conocer anoche, había 8.700 casos sospechosos y 800 confirmados. Hasta el momento 161 personas han muerto a causa de la enfermedad.
“Son las personas más vulnerables, en particular las mujeres, los niños, los ancianos y los discapacitados, quienes se han visto más afectados por el brote”, indicó la oficina del portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric en reporte este lunes.
La ONU busca ayuda internacional, dijo, para reunir 145 millones de dólares en asistencia sanitaria.



