La alegría del regreso a clases no es para todos los niños, uno de estos casos es San Luis de Florencia, donde los pocos niños que le quedaron a la escuela, hoy son atendidos en una pequeña iglesia en remodelación, que no tiene las condiciones para que ellos puedan cumplir con los requisitos que se le imponen al nuevo curso lectivo.
La escuela, con una matrícula el año anterior de más de 67 alumnos, fue cerrada por orden sanitaria del Ministerio de Salud, luego de que las aguas colapsaran un pequeño muro que servía de división con propiedades vecinas.
Según manifestó Lidianeth Rojas directora de la escuela, en principio de forma verbal, el Misterio de Salud solo pidió remover el muro y colocar una división provisional, mientras se construía nuevamente, pero luego endureció su posición y solicita construir el muro cuyo valor es mayor a los ocho millones de colones que la institución no tiene.

Recientemente, lograron la visita del diputado de gobierno Jorge Rojas y autoridades regionales de Bomberos quienes pudieron constatar que no existe una amenaza para la integridad de los niños y docentes y se espera para este miércoles una nueva visita, a fin de determinar si la escuela puede operar aseguró la directora.
Luego de la visita del Diputado y las recomendaciones de los bomberos, los vecinos con sus propios recursos, limpiaron, colocaron una división y aseguraron el lugar para una nueva inspección.
Esta mañana, Lidianeth Rojas, manifestó a La Región su tristeza; además de las condiciones en que iniciaron, muchos padres de familia cansados, enviaron los alumnos a otros centros educativos, poque las clases virtuales que fue la solución el año pasado, no podían llegar a todos, en una población estudiantil donde solo diez alumnos tienen internet en sus casas, explicó.



