Una niña de ocho años murió cuando estaba retenida por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, confirmaron esas autoridades.

La niña y su familia estaban en un centro en Harlingen, Texas, en el Valle del Río Bravo, una de las zonas donde se producen más cruces ilegales de migrantes, de acuerdo con un comunicado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

La niña sufrió una “emergencia médica” y fue trasladada a un hospital cercano, donde murió, dice el comunicado, que no reveló su nacionalidad ni dio información adicional sobre el incidente.

La división de asuntos internos de la Oficina de Aduanas investigará el suceso y se ha notificado al inspector general del Departamento de Seguridad Nacional y a la policía de Harlingen.

La Patrulla Fronteriza tenía 28.717 personas bajo custodia el 10 de mayo, el día antes de que expiraran las restricciones al asilo asociadas a la pandemia. Esa cifra era el doble que dos semanas antes, según un documento judicial.

El tiempo medio de detención el domingo era de 77 horas, cinco horas más de lo que permite la normativa de la agencia.

La Patrulla Fronteriza comenzó a liberar migrantes la semana pasada en Estados Unidos sin citaciones para comparecer en cortes migratorias y en su lugar, les indicaba que se presentaran en oficinas de inmigración en un plazo de 60 días.

La decisión ahorra tiempo a los agentes de fronteras al eximirles de trámites que llevan tiempo y permitirles liberar espacio en los centros de detención. Sin embargo, un juez federal en la Florida ordenó detener esas liberaciones rápidas.

La semana pasada murió un joven hondureño de 17 años, quien viajaba solo y estaba retenido por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.

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