Vender antibióticos como golosinas, sin pensar en el daño que podría provocar a la salud de los consumidores, motivado, únicamente, por dinero. Eso hacía un nicaragüense en el centro de Upala, horas antes de ser capturado por oficiales de la Fuerza Pública de ese cantón fronterizo.

Las autoridades le decomisaron más de un centenar de pastillas y envases con medicamentos contrabandeados desde Nicaragua, tales como varios antibióticos.

El extranjero, con cédula para residir en Costa Rica y de apellido Mendoza, ofrecía Amoxicilina, cuya venta está regulada en nuestro país, es decir, no puede distribuirse de la forma como lo estaba haciendo el nicaragüense.

Este decomiso tuvo lugar en las cercanías al mercado central de Upala, durante un patrullaje preventivo realizado por oficiales de la delegación local de la Fuerza Pública.

Mendoza ocultaba los fármacos dentro de un bolso y se mostró nervioso cuando los policías se le acercaban.

Los medicamentos fueron decomisados y entregados al Ministerio de Salud para su respectiva destrucción.

El nicaragüense quedó a las órdenes de las autoridades judiciales, quienes definirán en las próximas horas si acusan a Mendoza por infringir las leyes de Costa Rica y, adicionalmente, si le retiran la residencia que Migración le había otorgado tiempo atrás.

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