Un nicaragüense de apellido Olivares, con orden de expulsión e impedimento de ingreso a Costa Rica durante 10 años por mantener un amplio expediente criminal, trató de meter al país un contrabando de 3,3 toneladas de tiquizque.
Este sujeto estaba acompañado por dos ciudadanos de nacionalidad costarricense, apellidados Vargas. Todos viajaban en un camión en el que transportaban casi 70 sacos con el tubérculo.
Dicho contrabando fue introducido ilegalmente a la Región Huetar Norte desde Nicaragua, confirmó el Ministerio de Seguridad Pública (MSP).
Esta acción de la Fuerza Pública tuvo lugar cerca de la Trocha Fronteriza, en el cantón de Los Chiles.
“Tras realizar una revisión de la carga que transportaban, se encontraron 66 sacos que contenían aproximadamente 3,3 toneladas de tiquizque procedente de Nicaragua, sin que contaran con la documentación que probara el debido pago de impuestos y los registros fitosanitarios”, detalló Seguridad.
Las autoridades valoraron el contrabando decomisado en aproximadamente, 7 millones de colones.

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El tiquizque fue entregado a la oficina del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), en el puesto fronterizo de Tablillas, para su respectiva destrucción.
Las autoridades reiteran que los productos agrícolas contrabandeados pueden introducir plagas al país y afectar la economía de productores nacionales, además de la salud pública.
Finalmente, el Ministerio de Seguridad indicó que los ticos no tenían hasta ahora causas pendientes con la policía, sólo Olivares poseía antecedentes por delitos como robo agravado, agresión con arma, resistencia a la autoridad y receptación.
Este sujeto fue entregado a la Policía de Migración para su respectiva deportación.



