El gobierno de Nicaragua sacó de las cárceles a 1.500 delincuentes comunes, en medio de reclamos de la oposición para que fueran liberados unos 140 “presos políticos” , que en su mayoría fueron arrestados y condenados tras la rebelión social de 2018.
En un acto oficial realizado el pasado viernes en la cárcel Modelo, el más populoso centro penal del país, situado al norte de Managua, la ministra del Interior, María Amelia Coronel, dijo que los reos excarcelados tienen sentencia firme, pero, gozarán del beneficio legal de vivir junto a sus familias a partir de ahora.
De acuerdo con el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas —una red vinculada a la oposición— son más de 138 los nicaragüenses identificados como disidentes que están detenidos en el país.
Entre ellos figuran el líder indígena y diputado misquito Brooklyn Rivera, el académico Freddy Quezada y el periodista Víctor Ticay, así como otras 10 personas que permanecen encarceladas desde antes de los sucesos de 2018.
Los reclusos liberados guardaban prisión en la Modelo, así como en otros siete centros penitenciarios y con esta liberación, suman más de 9.000 los presos comunes que han sido beneficiados con el régimen de convivencia familiar en el último año, de acuerdo con los registros oficiales.
La ministra Coronel señaló que el gobierno del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, liberó a los prisioneros para conmemorar el llamado “Mes de la Paz”, una denominación oficial que alude a los días en que policías y paramilitares reprimieron con violencia las protestas que estallaron hace seis años en Nicaragua.
La acción del gobierno sandinista para frenar la revuelta social dejó 355 muertos, unos 2.000 heridos, más de 2.000 detenidos y, al menos, 100.000 exiliados entre abril y septiembre de 2018, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Fuente http://www.vozdeamerica.com



