El ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, confesó en la sala de sesiones de la Municipalidad de San Carlos y ante regidores y síndicos del cantón que la actual ola de homicidios que baña de sangre y muerte al país profundiza la crisis de inseguridad en todo el territorio costarricense.
Zamora estuvo el pasado viernes en Ciudad Quesada, convocado por el Concejo Municipal para que rindiera informes de las acciones policiales ante el crimen organizado que ha venido apropiándose de Crucitas de Cutris.
El titular de Seguridad señaló que el problema de inseguridad en real, pese a que meses atrás el presidente de la República, Rodrigo Chaves, le bajaba el tono a esta cruda realidad y acusaba a los medios de comunicación de exponer al sicariato y homicidios como una crisis.
“El problema de la inseguridad es real, nos está afectando a todos en cuanto a limitación de derechos y libertades y es un factor de riesgo esencialmente provocado por el delito del homicidio, pero, muy especialmente por el delito de sicariato”, dijo Zamora.
Costa Rica ya sobrepasa la cifra de 600 asesinatos, la mayoría de ellos protagonizados por bandas organizadas que se disputan territorios para la venta o tránsito de drogas, aunque también existen casos provocados por delincuencia común.
Esta dolorosa realidad golpea a la Zona Norte, que la semana pasada registró los crímenes de tres jóvenes menores de 30 años en Los Chiles, Sarapiquí y Peñas Blancas de San Ramón.
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Mario Zamora sostiene que las estadísticas reflejan una caída de los delitos contra la propiedad, pero, que los homicidios mantienen un incremento sostenido anual en la última década.
“El año pasado fue el año récord en esta materia, logramos tomar algún tipo de acción, que nos ha permitido reducir la curva ascendente que llevaban los homicidios, pero, por supuesto, no es ni suficiente para revertir las condiciones que tenía Costa Rica como un país con una baja tasa de criminalidad homicida”, mencionó el jerarca de Seguridad.
En relación con Crucitas, reveló que han logrado identificar a grupos criminales que vigilan los movimientos de los cuerpos policiales para tratar de evadir las acciones de las autoridades. Sin embargo, afirmó que la estrategia es fortalecer la prevención de delitos.
El Ministerio de Seguridad Pública (MSP) mantiene en Crucitas a más de 50 oficiales en servicio, con el apoyo de siete patrullas y una buseta, cuyo propósito es incrementar los decomisos de sustancias tóxicas como mercurio, empleadas en la extracción ilegal de oro, así como la incautación de material minero.



