Los trastornos de la conducta alimentaria amenazan con convertirse en un problema de salud pública en Costa Rica, sin que el país cuente con un registro real de los casos y con una estrategia integral para abordarlo.

Especialistas de la campaña “Cuidémonos Nutritiva-Mente” hacen un llamado a las familias y el personal médico en los EBAIS para que ejerzan su rol clave en la prevención, detección temprana de casos y apoyo para las personas que los padecen.

La campaña provee de un kit de 24 mitos y realidades, un cuestionario para los médicos y una serie de señales de alerta.

“Como país, debemos trabajar en programas interdisciplinarios; médicos, nutricionistas, psicólogos, psiquiatras, que atiendan a las personas por grupos de edad, donde podamos detectar oportunamente estos trastornos y darle el abordaje requerido”, afirmó la Dra. y vocera por el Colegio de Nutricionistas, Rosanna Mauro.

Agregó que, Costa Rica debe promover la cultura del bienestar, en lugar de la cultura de la dieta.

Los trastornos de la conducta alimentaria son condiciones mentales serias, biológicamente influenciadas, con múltiples causas, que pueden tener consecuencias severas para quienes los sufren como: caída del cabello, problemas en huesos y dientes, falta de concentración, ansiedad y hasta la muerte.

Entre los trastornos más conocidos están Anorexia Nerviosa, Bulimia, Trastorno por Atracón y la Ortorexia

En Costa Rica, una investigación realizada en el año 2016, por INCIENSA y las universidades UCR y UNED, apuntan que 57 de cada 100 infantes en edad escolar se encuentran disconformes con su imagen corporal, un factor de riesgo importante para desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria.

Además, un sector de la población muestra desinformación sobre los TCA.

Un 46% de las personas consultadas considera que “los desórdenes alimenticios son por pura vanidad” y 38,3% consideró como verdadero que “quien tiene un desorden alimenticio es para llamar la atención”, según la Encuesta Actualidades realizada por la Escuela de Estadística de la UCR.

Es necesario tener claro que la ingesta de alimentos y el estado nutricional de las personas está relacionado con el desarrollo humano, una alimentación adecuada y un buen estado nutricional, tiene efectos positivos en la salud, en el desarrollo intelectual, en la capacidad de funcionar y, principalmente, para las personas menores de edad que se encuentran en proceso de desarrollo.

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