El “gallopinto” que desayunan a diario los habitantes de esta Región Norte podría empezar a desteñirse en las próximas semanas.
Las lluvias que persisten en Upala desde diciembre amenazan con causar la pérdida de hasta 10 mil quintales de frijol en las áreas sembradas por los pequeños productores del cantón, así como de Guatuso.
Una parte del frijol arrancado no pudo ser aporreado a tiempo por el exceso de humedad, mientras que las precipitaciones afectaron la floración de algunas plantaciones, confirmó la oficina del Consejo Nacional de Producción (CNP), para la subregión Upala.
“Estamos esperanzados en que las condiciones climáticas actuales tengan un cambio importante para que no vaya a haber tanta afectación en el cultivo”, dijo Ronny Gutiérrez, regente de dicha oficina.
Upala cosechó el año pasado 70.280 quintales de frijol, pero, la actual cosecha rondaría entre 60 y 65 mil quintales debido a las lluvias, según las estimaciones que hace el Consejo.
Esos datos indican que los frijoleros recogerían unos 10 mil quintales menos este año, en comparación con la cosecha anterior.
Los productores estiman pérdidas de hasta 10 o 15 quintales por hectárea sembrada.
Mauricio Taleno, un frijolero de Pataste de Guatuso, contó al diario digital La Región que esperaba recoger uno 35 quintales por hectárea, una cifra muy por encima de la realidad.
“El exceso de agua nos ha quemado las plantaciones. La situación está difícil, yo esperaba cosechar entre 30 o 35 quintales por hectárea este año, pero, creo que con costos voy a llegar a 20 quintales por hectárea debido a la humedad, hay partes de la siembra totalmente quemadas”, afirmó Taleno.
La reducción en la actual cosecha de frijol también implica menos ingresos económicos para quienes dependen de esta agricultura para subsistir en la Zona Norte.
Manrique Oviedo, director regional del Consejo Nacional de Producción (CNP) confirmó a este medio de comunicación la situación expuesta por los frijoleros.
El funcionario adelantó que enviaron un “Informe de Alerta” a las autoridades centrales para que valoren el escenario descrito, pues existe preocupación en el sector por las implicaciones que podría tener para el país y la dieta de los ticos.
Colaboró con esta información, Ramón Meneses *.



