El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), del Ministerio de Agricultura y Ganadería, hace un llamado urgente a los romeros para que se abstengan de llevar animales durante su peregrinación hacia la Basílica de los Ángeles en Cartago.
La romería, que congrega a miles de personas de todo el país entre finales de julio y los primeros días de agosto, representa un riesgo para el bienestar de los animales, especialmente para los perros.
“La caminata puede representar un esfuerzo físico excesivo para los animales, en especial los perros, que no están preparados para este tipo de actividad. Esto puede provocarles lesiones en las almohadillas plantares, deshidratación, fatiga extrema, problemas respiratorios o incluso cardíacos”, explicó Danilo Leandro, jefe del Departamento Metropolitano de SENASA.
Además, se advierte a los peregrinos no acariciar ni alimentar a los perros callejeros o comunitarios durante el trayecto. Muchos de estos animales podrían seguir la caminata hasta Cartago y luego quedar abandonados, expuestos al riesgo de atropello una vez que se reabra el tránsito vehicular.
SENASA también recuerda que el transporte público no permite el traslado de animales de compañía, lo que dificulta el retorno de quienes insistan en llevar a sus mascotas.
Recomendaciones clave de SENASA:
- No llevar caballos: Si alguien asiste montado, la Fuerza Pública retirará al equino del recorrido. El propietario deberá gestionar un camión para transportarlo.
- Dejar a las mascotas en un lugar seguro: Pueden quedarse con familiares, vecinos o en clínicas veterinarias confiables.
- Proteger a los animales sensibles al ruido: En especial los que viven cerca de la Basílica, por los efectos adversos de la pirotecnia.
Durante los días de mayor afluencia (1 y 2 de agosto), SENASA, en coordinación con la Fuerza Pública y organizaciones no gubernamentales, realizará patrullajes para garantizar que se cumplan estas medidas.
SENASA insiste: la romería debe ser un acto de fe y responsabilidad, y pide a todos los fieles contribuir con una celebración segura, organizada y sin sufrimiento para los animales.



