Por Alison Salazar LoboPresidenta del Colegio de Profesionales en Orientación
Diciembre llega cargado de encuentros, celebraciones y balances. Sin embargo, también puede ser un mes de presiones emocionales y económicas, además de tensiones que afloran en espacios familiares, laborales o digitales.
Un contexto que exige calma
Este año, a las dinámicas habituales de fin de año se suma un ambiente electoral que intensifica la circulación de mensajes en redes sociales. En este escenario, las diferencias pueden escalar con rapidez. Por eso, cuidar el tono, las palabras y la información resulta esencial.
Desde el Colegio de Profesionales en Orientación (CPO) recordamos que la paz social se construye en lo cotidiano: en cómo conversamos, qué compartimos y qué normalizamos en casa, en la comunidad, en los centros educativos, en el trabajo y en redes sociales.
La prevención, el cuidado de los vínculos y la corresponsabilidad son herramientas concretas para proteger el bienestar en estas fechas.
Factores que aumentan la tensión
La realidad nacional combina varios elementos que inciden en el estado emocional de las personas:
- Violencia y criminalidad: La percepción de inseguridad alimenta la sensación de vulnerabilidad y puede limitar la capacidad de diálogo y cooperación.
- Desconfianza social: Cuando baja la confianza, sube la reactividad, disminuye la escucha y se pierden los matices.
- Desinformación en redes: En épocas de debate público, circulan más contenidos diseñados para generar miedo o enojo. La rapidez para reaccionar sin verificar agrava los conflictos.
- Presiones económicas y personales: Endeudamiento, incertidumbre laboral y cansancio acumulado reducen la tolerancia y aumentan los roces familiares.
Identificar estos factores no es juzgar: es reconocer condiciones que pueden atenderse con prevención y apoyo oportuno.
La paz como práctica diaria
Desde el CPO hacemos un llamado a una paz activa: una paz que se cultiva con decisiones cotidianas y con responsabilidad compartida.
- Fortalecer vínculos familiares y comunitarios. Los espacios protectores se sostienen en el respeto, la escucha, la distribución de tareas y la disposición a pedir ayuda.
- Cuidar la información y el lenguaje digital. Verificar antes de compartir, evitar amplificar ataques y moderar los contenidos emocionales. Nuestra huella digital también refleja quiénes somos.
- Practicar el autocuidado. Dormir, descansar, desconectarse y poner límites sanos son formas de mantener la salud mental.
Pedir acompañamiento profesional cuando es necesario también forma parte del autocuidado. En estas fechas, el duelo, la soledad o la presión económica pueden afectar el estado emocional, y buscar ayuda es un acto de responsabilidad.
Profesionales que acompañan
Las personas profesionales en Orientación, desde sus distintos ámbitos, contribuyen con metodologías de acompañamiento socioafectivo, fortalecimiento de habilidades para la vida, apoyo a proyectos personales y trabajo con familias.
Con su labor diaria, ayudan a reducir factores de riesgo, reforzar vínculos y reconstruir la confianza en articulación con comunidades e instituciones.
Un deseo compartido
Cuidar la paz es una tarea de todas y todos. Empieza con gestos simples: cómo hablamos, cómo ponemos límites, cómo usamos las redes y cómo manejamos el estrés.
En este cierre de año, cada propósito es una oportunidad para fortalecer los vínculos, cuidar el bienestar y promover una convivencia más respetuosa.
Desde el Colegio de Profesionales en Orientación, reiteramos nuestro compromiso con la prevención, el cuidado y la construcción de una sociedad más justa y pacífica.
El CPO y todas las personas profesionales en Orientación deseamos a Costa Rica una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.



