Hoy, los productores y productoras agrícolas celebramos con júbilo el fallo del Tribunal Contencioso Administrativo y recobramos la fe en el Estado Social de Derecho.
Este fallo, que suspende la aplicación del Decreto que eliminó los aranceles de importación del arroz y que arruinó a los agricultores arroceros, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del país, es una ocurrencia que benefició a unos cuantos importadores de arroz, que generan un monopolio de no más de nueve importadores.
Con la excusa de favorecer a los consumidores mediante la disminución del precio del arroz, producto de las importaciones, lo único que se logró fue dejar de percibir el 35% de impuesto sobre el total de arroz pilado importado y un buen volumen del de granza.
Además, disminuir en más de 21.000 hectáreas el área de siembra de arroz y la desaparición de centenares de agricultores en las zonas rurales del país, todo, esto sin plantear alguna alternativa viable para los agricultores.
Pero, los más patético de todo, es que el principal argumento que se dio para eliminar el arancel a la importación del arroz, que era que el precio bajaría al consumidor sustantivamente, jamás se dio y lo ha certificado el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) con estudios técnicos.
La famosa Ruta del Arroz después de dos años de “cantaletas” se convirtió en la tumba donde se enterró a los productores de arroz y terminó destruyendo empleos; ha generando pobreza en la zona rural, marcando y advirtiendo una política pública para el sector agrícola en todos los sectores y no solo en el arroz, la política de las importaciones de bienes agrícolas.
Esa es la forma en la que el presidente “destruye valor para, supuestamente, crear valor”. Ruina y desolación es lo que ha creado el señor presidente y sus acólitos al sector agrícola del país.
Hoy, el fallo del Tribunal Contencioso da una bocanada de aire fresco al sector productor, que entiende que todavía existen leyes en Costa Ricas y que ningún ciudadano, por más grande que sea su cargo o rango, está por encima de la Ley.
El autor de este artículo de opinión fue ministro de Agricultura y Ganadería.




