La Cámara Nacional de Productores de Leche anunció su intención de lanzar un sello diferenciador de productos lácteos en Costa Rica, como parte de un compromiso asumido por los involucrados en la cadena productiva.
Este trabajo, que inicia en la finca y termina en la mesa de los consumidores, abarca practicas sostenibles y que garantizan la inocuidad de los lácteos.
Ivannia Quesada, presidenta de la Cámara, destacó que el valor agregado del sector lechero representa cerca de 480 mil millones de colones en la fase de producción primaria y 720 mil millones en la fase de transformación.
“El sector lechero contribuye a la generación de bienestar y apoyan la reactivación económica de las zonas rurales de Costa Rica, en un momento de la historia de la humanidad en el que el tener este tipo de alimentos se ha convertido en un reto sin precedentes”, dijo Quesada.
Como sector lácteo busca resaltar el esfuerzo que realizan productores de leche, en conjunto con el Estado, con prácticas carbono neutrales o carbono positivas, brindando beneficios ecosistémicos que respaldan las políticas públicas para la descarbonización del país.
El compromiso de la Cámara es que el sello sea de costo razonable y con un reglamento que posibilite la verificación por parte de terceros, garantizando así su accesibilidad a las 28,000 fincas lecheras del país, que producen 3.3 millones de litros de leche cruda al día, que en su mayoría son pequeñas y medianas empresas familiares en las zonas rurales.
El sector lácteo nacional destina el 80% de la leche cruda al abastecimiento interno y el otro 20% a la exportación, principalmente, a la región centroamericana y algunos países del Caribe.
Además, cada tico consume anualmente unos 220 litros de leche, muy por encima del consumo mínimo recomendado por la FAO, que es de 150 litros por persona por año.



