Un grupo de Wasap que cuenta ya con 405 participantes, inició esta semana a generar las alertas sobre el Plan Regulador realizado por el Programa de Investigación en Desarrollo Humano (ProDUS) de la Universidad de Costa Rica para San Carlos.
La Ley de Planificación Urbana 4240, indica en el Artículo Uno, el Plan Regulador es el instrumento de planificación local que define en un conjunto de planos, mapas, reglamentos y cualquier otro documento, gráfico o suplemento, la política de desarrollo y los planes para distribución de la población, usos de la tierra, vías de circulación, servicios públicos, facilidades comunales, y construcción, conservación y rehabilitación de áreas urbanas.
Según consta en la página del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), actualmente de los 82 cantones del país 40 cuentan con plan regulador (48.7%), 51% de los planes fueron aprobados antes del 2000, mientras que 21 consideran todo el territorio del cantón, de igual manera 21 cuentan con viabilidad ambiental de SETENA y 4 cuentan con matriz de vulnerabilidad hidrogeológica y a hoy 15 cantones en el país no han iniciado ningún proceso y existen 99 planes costeros vigentes y 4 en proceso.
Regidores de San Carlos convocan a sesión extraordinaria el 5 de julio para informarse del Plan Regulador
En el caso de San Carlos, desde hace 12 años se viene hablando del Plan Regulador sin ser aprobado. El Programa de Investigación en Desarrollo Humano (ProDUS) de la Universidad de Costa Rica fue contratado por el INVU para realizar el trabajo de campo y la propuesta del Plan Regulador, sin embargo, hasta hoy según constató este medio el proceso está aún sujeto a modificaciones.
El actual Concejo Municipal no conoce aún detalles de esta propuesta y para el próximo 5 de julio convocaron a sesión extraordinaria en donde los representantes de ProDUS explicarán a los regidores el alcance de esta propuesta.
Planes son considerados parte de una agenda mundial que afecta a los más pobres
En el grupo de sancarleños que están en pie de lucha contra este ordenamiento territorial, aseguran que en el 2015 los países firman un acuerdo en la ONU llamado Agenda 2030 qué consta de 17 objetivos de un supuesto desarrollo sostenible y 193 metas.
Ese acuerdo en su primera página dice claramente que es “indivisible”, es decir que es “todo o nada”, no se puede estar de acuerdo en unos objetivos y estar en desacuerdo en otros.
Señalan que conforme ha pasado el tiempo, muchas personas alrededor del mundo se han dedicado a analizar a profundidad ya no los 17 objetivos sino las 193 metas, descubriendo que lo que verdaderamente persigue es justamente lo contrario a lo que plantean esos 17 objetivos, y por eso es que ha nacido una resistencia a su implementación.
Para integrantes de este movimiento no es difícil a la luz de los acontecimientos mundiales y a los hechos actuales, darse cuenta que entre más se avanza en su implementación, más se ven problemas, destrucción, control y caos en todos los sectores.
¨Esa agenda verde es en forma resumida lo que significa “desarrollo sostenible”, limitando a los seres humanos “rasos” toda su actividad, mientras ellos seguirán manteniendo sus mansiones, sus campos de golf, y viajando en sus jets privados…, es decir que, el precio del desarrollo sostenible lo tenemos que pagar el 95% de las personas, mientras ellos, ese 5% que son multimillonarios, no tendrían que hacer ningún sacrificio ni aportar nada para conseguir esos “supuestos” 17 objetivos de desarrollo sostenible¨. Indican



