La reducción de los niveles de lluvia, así como de acceso a agua potable son sólo dos de los retos que enfrentan los ganaderos de leche y de doble propósito (leche y carne) en la región Chorotega.
A lo anterior también se suma la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero, mantener la calidad de los pastos y la fertilidad del suelo, entre otros desafíos.
Es aquí donde surge el proyecto “Ganadería Resiliente”, que impulsan en Guanacaste la Fundación CRUSA y la Cámara Nacional de Productores de Leche, con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Esta iniciativa beneficiará de manera inicial a un total de 40 unidades productivas, que se adaptarán para enfrentar de mejor forma el cambio climático en el Corredor Seco Mesoamericano.
“Para la Fundación CRUSA la innovación tecnológica es fundamental para contribuir a un incremento de la productividad, la inclusión y la sostenibilidad del sector agro. Mediante este proyecto promovemos un plan piloto para la adopción de herramientas y mejores prácticas ambientales en el sector ganadero, ubicado en una de las regiones de Costa Rica más vulnerables al cambio climático”, dijo Flora Montealegre, Directora Ejecutiva.
Este proyecto se basa en la incorporación de innovación tecnológica y de buenas prácticas sostenibles en la producción ganadera, mejorando la productividad de las fincas.
“Para la Cámara Nacional de Productores de Leche es de suma importancia este proyecto, ya que permitirá a los productores adaptarse mejor al cambio climático, ser más productivos, competitivos y rentables; en sistemas de producción que nos permite reducir y mitigar emisiones”, agregó Ivannia Quesada, presidenta de la Cámara Nacional.
Entre los beneficios que busca el proyecto están que los ganaderos puedan mejorar en manejo de pasturas y del recurso hídrico, fertilidad de los suelos, equipamiento de fincas, eficiencia de área productiva y el aprovechamiento del agua de lluvia.
Esto se llevará a cabo mediante el análisis de la situación de las necesidades de cada finca, la incorporación de mejoras tecnológicas, mediante capital no reembolsable, asesoría técnica y la implementación de prácticas sostenibles en la unidad productiva en un plazo máximo de dos años.



