Las torrenciales lluvias que azotan en los últimos días a Brasil están provocando destrucción y muerte en el país Suramericano, donde el recuento de personas fallecidas está por encima de veinte y son miles los brasileños víctimas de la tragedia porque lo han perdido todo.
Sólo en el estado de Río de Janeiro, las inundaciones han matado a por lo menos siete personas, mientras que una niña de 4 años fue rescatada después de más de 16 horas bajo el barro.
La menor fue rescatada con vida en la ciudad de Petrópolis, donde los equipos de rescate tuvieron que detener su trabajo este viernes debido al riesgo de nuevos deslizamientos de tierra en la región.
El padre de la niña murió cuando la casa fue derribada por la fuerte tormenta. Ella sobrevivió porque él la protegió con su cuerpo, dijeron miembros de los equipos de rescate. Tres personas más murieron en el mismo lugar.
Los bomberos han tenido dificultades para llegar a los afectados, muchos de ellos residentes de zonas en peligro desde hace mucho tiempo.
Los perros rastreadores también forman parte de las labores de rescate. Casi 100 personas se salvaron, dijeron las autoridades brasileñas.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó sus condolencias a los afectados en una publicación en la red social X.
Fuente www.vozdeamerica.com



