En una carta dirigida a los costarricenses y los miembros de la Asamblea Nacional del Partido Liberación, el expresidente de la república José María Figueres Olsen hace un repaso por el contexto mundial y se enfocaen el análisis de cuatro temas nacionales: Primero, la falta de seguridad ciudadana, Segundo, la salud y el futuro de la CCSS, Tercero, el apagón educativo y Cuarto, el colapso de la infraestructura nacional, para finalmente anunciar su renuncia al puesto permanente que tiene en el directorio político del Partido Liberación Nacional para dar espacio a nuevas ideas.
El exmandatario analiza este gobierno e indica que ¨Costa Rica siempre ha sido un ejemplo de firmeza en la defensa de los derechos humanos, la paz y la sostenibilidad ambiental. Sin embargo, hoy, ese liderazgo ha desaparecido¨.
Un documento para leer y reflexionar
¨Carta a mis Compatriotas y a los Miembros de la Asamblea Nacional del PLN en su 73 Aniversario
Durante más de dos años he preferido mantenerme al margen y no opinar públicamente sobre los acontecimientos nacionales. Lo hice por respeto a la preferencia de los costarricenses, quienes decidieron elegir libremente al actual gobierno. Sin embargo, los retos que enfrentamos tanto a nivel global como en nuestro país me llevan a compartir algunas reflexiones. Primero, sobre el entorno global; segundo, sobre nuestra situación nacional; y finalmente, sobre la responsabilidad histórica del Partido Liberación Nacional que hoy celebra su 73 aniversario.
La compleja situación global.
Desde el final de la Guerra Fría, no habíamos experimentado una situación global tan compleja como la actual. Hoy, el mundo enfrenta más tensión geopolítica que nunca, tal vez incluso más que durante la Crisis de los Misiles en 1962, cuando la entonces Unión Soviética intentó instalar misiles en Cuba apuntando hacia los Estados Unidos. Esa tensión nos afecta de manera directa, tanto en lo político, como lo demuestra la objeción de los Estados Unidos a que mantengamos relaciones normales con la República Popular China, como en lo económico, limitando nuestra capacidad de atraer inversión extranjera, transferir nuevas tecnologías y mejorar nuestra inserción en la economía global.
Además, vivimos en una economía global ralentizada, resultado de las tensiones geopolíticas y los efectos del COVID-19. Los motores tradicionales de la economía global Estados Unidos, Europa y Asia no están funcionando con la fuerza necesaria para que los países en desarrollo, como el nuestro, prosperen y alcancen mejores niveles de bienestar.
Otro tema crucial es la crisis ambiental. El deterioro de la salud de los océanos, agravado por las emisiones de carbono que causan el cambio climático, amenaza el futuro de la humanidad como nunca antes. A pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional por cambiar el rumbo, los resultados no han sido lo suficientemente efectivos.
Las organizaciones internacionales que en el pasado impulsaron el desarrollo, como la ONU, el Banco Mundial y el FMI, ya no tienen la misma efectividad. Además, el descontento de los ciudadanos por la falta de oportunidades está engrosando las filas del populismo en muchos países, incluido el nuestro. Estos movimientos, en lugar de resolver los problemas estructurales, fomentan el odio y la división, atacando al Estado, a las instituciones democráticas y a las personas que osan cuestionar o discrepar con ellos.
Para agravar aún más esta situación global, dos guerras —una en Europa y otra en Oriente Medio— siembran muerte y destrucción, tensando las relaciones geopolíticas y desviando recursos que deberían destinarse al desarrollo y la paz.
El contexto nacional.
Costa Rica siempre ha sido un ejemplo de firmeza en la defensa de los derechos humanos, la paz y la sostenibilidad ambiental. Sin embargo, hoy, ese liderazgo ha desaparecido. En los foros internacionales muchos se preguntan qué pasó con la Costa Rica que defendía con valentía sus principios. Un claro ejemplo de esta pérdida de liderazgo es la inclinación del gobierno actual hacia la exploración y explotación de combustibles fósiles, mientras el mundo entero busca alternativas más limpias y sostenibles.
Siempre en el plano nacional, me preocupan cuatro áreas clave que afectan directamente la vida de las y los costarricenses.
Primero, la falta de seguridad ciudadana. El número de homicidios sigue creciendo año tras año. Cerraremos este 2024 con casi mil homicidios, una cifra alarmante. La inseguridad en que viven las familias, especialmente mujeres y niños, es desconocida en nuestra historia reciente. El narcotráfico avanza de manera imparable y hoy, tristemente, Costa Rica se ha convertido en el principal país bodega y re-exportador de cocaína en el mundo. El narcotráfico captura a nuestras juventudes que no ven alternativas ni oportunidades en su futuro. Para enfrentar este problema, debemos reforzar nuestra debilitada Fuerza Pública. Pero igualmente importante es desarrollar una política integral de seguridad ciudadana que incluya prevención, educación y salud pública, ofreciendo oportunidades reales a miles de jóvenes. Es una calamidad que poco se está haciendo en esta dirección, y cada día nos acercamos más al perfil de un narco-estado, como ya han señalado varios medios internacionales.
Segundo, la salud y el futuro de la CCSS. El refrán popular dice “primero la salud, y luego todo lo demás”. Sin embargo, nunca antes se había atacado tanto y de manera tan sistemática a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), una de las instituciones más importantes de nuestro país. Las filas de espera para la atención médica siguen creciendo, y los recortes presupuestarios, así como la falta de inversión en infraestructura como el necesario Hospital de Cartago, son alarmantes.
La deuda del Estado con la CCSS ha aumentado de forma sin precedentes. Alarma ver cómo el gobierno parece desmantelar una de las conquistas más importantes de nuestra historia desde los años 40s del siglo pasado. Hoy no basta con preservar la CCSS. Hoy debe fortalecerse para garantizar el bienestar de todos los costarricenses.
Tercero, el apagón educativo.
Costa Rica, que alguna vez fue líder en educación, dotando de laboratorios de cómputo a las escuelas y colegios públicos, avanzando hacia el bilingüismo y becando a más de cien mil jóvenes de escasos recursos, hoy enfrenta un retroceso. Además, la arremetida irracional contra nuestras universidades públicas no tiene precedentes en nuestra historia, ni siquiera en los tiempos más difíciles desde el punto de vista fiscal. Parece que la consigna de este gobierno es “muera la inteligencia”. Esto va en contra de todo lo que hemos defendido como país y como partido.
Cuarto, el colapso de la infraestructura nacional. Nuestras carreteras, puentes, puertos y aeropuertos se han quedado rezagados, afectando no solo la vida diaria de los ciudadanos, sino también la competitividad de Costa Rica en la economía global. Se necesita una visión coherente que incluya soluciones de financiamiento y sobre todo alianzas público-privadas para modernizar y descarbonizar el transporte público y nuestra infraestructura. Estamos perdiendo la oportunidad de ser puente productivo entre Asia, Estados Unidos y Europa, generando miles y miles de trabajos.
Podría seguir mencionando la ausencia de políticas en otros sectores como la agricultura, la ganadería y la pesca. Podría citar la engañosa Ruta del Arroz o el ataque frontal contra el sector cultural. Pero quiero resaltar lo más importante: todo esto puede cambiar. Confío plenamente en nuestra capacidad y en el potencial de nuestro país. Tenemos lo necesario para salir adelante, y para empezar necesitamos dejar atrás el lenguaje del odio que solo busca dividirnos, buscar a quien culpar y enfrentarnos entre nosotros.
La responsabilidad del Partido Liberación Nacional.
De frente a esta caótica situación nacional, todos y en especial Liberación Nacional debemos asumir nuestra responsabilidad. Liberación ha demostrado una y otra vez su capacidad para transformar las dificultades en oportunidades. Desde la Revolución de 1948, que no solo restauró nuestra democracia, sino que cimentó el Estado Social de Derecho, hasta las grandes reformas institucionales en salud, educación y tecnología, Liberación Nacional siempre ha sido el motor que impulsa el progreso.
Hoy enfrentamos un reto similar. El Partido tiene la responsabilidad de liderar una vez más la transformación que Costa Rica necesita. Es el momento de actuar con firmeza, de recordar los principios y valores que nos hicieron grandes, y de aplicarlos con modernidad para enfrentar los desafíos del siglo XXI. Sabemos cómo hacerlo, porque ya lo hemos hecho antes.
La Asamblea Nacional del 12 de octubre.
La Asamblea Nacional que celebraremos el próximo 12 de octubre no es una reunión más. Es una oportunidad sin precedentes para tomar decisiones valientes que nos permitan emprender un nuevo camino. Los problemas que enfrenta Costa Rica requieren respuestas nuevas. Esas respuestas vendrán si cambiamos las prácticas y los liderazgos de siempre. Es fundamental que demos paso a nuevas ideas y nuevos liderazgos que puedan guiar al partido y al país hacia el futuro.
Propongo las siguientes reformas para ser consideradas por la Asamblea Nacional:
1. La creación de un ‘Tanque de Pensamiento’ (un Think Tank) permanente dentro de la estructura del partido:
Lo que posibilitó la gran obra transformadora que lideramos como partido en las décadas de los 50s, 60s y 70s, fue precisamente la claridad de nuestro pensamiento y las ideas novedosas que emergieron de un esfuerzo como el que hoy propongo. En aquel entonces, el Centro de Estudios para los Problemas Nacionales contribuyó de manera decisiva. Hoy, este esfuerzo partidario debe nutrirse de y aprovechar otros esfuerzos como el trabajo de investigación y recomendaciones que realiza “El Estado de la Nación” – por cierto, iniciado en un gobierno liberacionista. También debe tener un estrecho contacto con nuestras universidades, sus centros de investigación y otros centros organizados por la sociedad civil, para que de este trabajo de agregación de ideas emerjan las mejores soluciones para nuestros retos nacionales. En otras palabras, contar con una iniciativa partidaria para crear, mejorar y modernizar de manera permanente nuestra VISÍON PAÍS.
Mientras se organiza este Tanque de Pensamiento y ante la falta actual de buenas políticas públicas, propongo que sin pérdida de tiempo las autoridades del partido nombren de inmediato cinco comisiones de Alto Nivel, con personas de experiencia probada y conocedoras a fondo de los temas de Seguridad Ciudadana, Salud Pública y la CCSS, el Apagón Educativo, la Infraestructura Nacional y agrego la Reforma del Estado Costarricense, para preparar desde ahora un “Programa Básico de Soluciones y Mejores Políticas Públicas” fundamentales y urgentes para la AGENDA PAÍS.
2. La necesaria y completa transformación del ICARF (Instituto de Capacitación Rodrigo Facio) en la “Universidad para Formación Política Rodrigo Facio”:
Vislumbro esta universidad virtual y presencial como un centro neurálgico que conforme planes de estudio y de capacitación, apalancándose y aprovechando cursos sobre materias específicas y sobre liderazgo, que ya ofrecen instituciones nacionales e internacionales. En otras palabras, preparar con excelencia los nuevos liderazgos con una visión global, para la acción nacional.
3. Oportunidades para los nuevos liderazgos:
El partido debe aprovechar nuevos talentos de múltiples generaciones que dichosamente tiene nuestra sociedad. Para ser consecuente con lo que expreso y propongo en esta carta, renuncio a mi posición permanente en el Directorio Político Nacional de nuestro partido. Eso sí, mi corazón seguirá siendo Liberacionista, y siempre estaré ahí para servir al partido y al país en lo que se requiera con mi experiencia nacional e internacional.
4. Hacer mucho más efectivo el Directorio Político Nacional:
También pienso que el Directorio Político Nacional debe sufrir una transformación en su estructura y en su integración, para convertirse en el órgano superior del partido en materia de acción política, con una visión estratégica nacional en íntima relación con la Fracción Parlamentaria. Eso requiere una integración diferente a la que actualmente tenemos.
5. Incorporar las nuevas causas de la sociedad al centro del Partido:
Propongo la apertura necesaria para incorporar a la Asamblea Nacional una amplia representación de las diferentes causas alrededor de las cuales hoy nos organizamos los ciudadanos. Así, nuestro partido reflejaría la realidad de nuestra sociedad y contaría con sus perspectivas y aportes en el máximo órgano del partido.
La Convención Nacional:
Sobre la celebración de la Convención Nacional, o mejor dicho la Escogencia de Candidaturas Presidenciales, he escuchado diferentes posiciones de estimables compañeras y compañeros. Pienso que, como un nuevo y peligroso elemento a considerar, hoy debemos tomar en cuenta la posibilidad real de la penetración y participación del narcotráfico en la elección de candidaturas. Lo hemos visto pasar en otros países, y existen indicios de que ya ocurriendo en nuestro país.
Debemos evitar esto a toda costa. Sin embargo, al mismo tiempo, debemos acelerar la apertura y la participación en la vida del partido. Esa apertura, como en tantas otras organizaciones, es absoluta y completa para los miembros de la organización. A manera de ejemplo, en las elecciones para posiciones de dirección en una cooperativa, votan los afiliados a la cooperativa, no votan otros. Lo mismo pasa con los colegios profesionales, o los equipos de futbol con sus socios. De igual forma, la nuestra es una convención liberacionista, no es una convención para que voten personas infiltradas de otros partidos. Por ello considero importante abrir un período de afiliación que debe ser personal, para que las personas que deseen puedan participar en el accionar del partido.
Eso sí, como en todas las otras organizaciones, en nuestro caso las autoridades del partido deben establecer con rigurosidad los mecanismos de validación de esas afiliaciones, y muy importante, publicarlas en la página web del partido distrito por distrito para que sean identificadas y de conocimiento público.
7. El valioso trabajo de la Comisión para modernizar el Estatuto del Partido:
Una comisión ha venido trabajando incansablemente a lo largo de los últimos meses, para proponer reformas que modernizan el estatuto del partido. Han realizado un sin número de reuniones entre partidarios para tomar su parecer. Agradezco de manera especial el gran y especial esfuerzo de esta comisión. Votaré con respeto sus sugerencias en la Asamblea Nacional.
Sobre otros temas de importancia para el país y el partido, como la próxima elección de la candidatura a la presidencia, y la escogencia de las personas candidatas a diputaciones, compartiré mis ideas en un futuro cercano.
Conclusión:
Juntos hemos construido un país basado en la paz, el respeto, el trabajo y la justicia social. Hoy necesitamos unirnos para co-crear una visión clara y compartida de la Costa Rica que deseamos. Esa visión debe empezar a tomar forma en la próxima Asamblea Nacional.
Hoy enfrentamos un punto de inflexión. Debemos mirar al futuro con la misma determinación y visión que tuvieron nuestros fundadores.
Propongo que desde la próxima Asamblea Nacional hagamos un compromiso solemne: un compromiso de grandeza. Un compromiso para dejar de lado intereses personales o de grupo y poner a Costa Rica y los ideales y valores de nuestro partido por encima de todo.
Se trata de tener la grandeza de abrir espacio para que nuevas fuerzas emergentes asuman la conducción hacia el futuro. Se trata de avanzar en nuestra meta inconclusa, de luchar por el bienestar del mayor número. Esto, es vivir en democracia¨.
Respetuosamente,
José María Figueres Olsen
42do. Presidente de la República.



