Las proyecciones económicas para este 2023 vislumbran importantes desafíos para los pequeños y medianos emprendedores de todo Costa Rica, sector que forma parte del 97% del parque empresarial del país, según datos del Ministerio de Economía.
En los últimos dos años ha sido notable el incremento de pequeños nuevos negocios, muchos de los cuales nacieron como una alternativa financiera para personas en crisis por el desempleo nacional, agudizado por la pandemia.
Pero, para que estos emprendimientos puedan superar los diferentes desafíos que proyecta este 2023, sus líderes deben mantenerse atentos a los movimientos de los indicadores económicos y tomar acciones que les permitan resguardar su sostenibilidad financiera.
Fabio Rosch, experto financiero de Instacredit, explica que la inflación mundial, los conflictos bélicos entre Rusia y Ucrania y los brotes de COVID en China podrían disparar la inflación por temas de cadena de suministros y oferta de materias primas.
“El tibio crecimiento económico interno y las expectativas de recesión de algunos de los principales socios comerciales del país afectan fuertemente las expectativas y confianza del consumidor, que claramente impactaría las MiPYMES de igual manera”, agregó Rosch.
La evolución de los precios internacionales y en especial, los de hidrocarburos, es otro riesgo externo que impactaría el sector MiPYME este año, al igual que la economía en general.
Paralelamente, según datos del MEIC, aunque el porcentaje de proveedores del sector que son extranjeros es bajo, un segmento de ellos podría tener un impacto adicional en caso de que las presiones inflacionarias globales lleguen a afectar los precios de esos proveedores exteriores.
Ante este panorama, los expertos brindan algunas recomendaciones:
- El enfoque de los emprendedores se debe dirigir hacia la eficiencia interna por medio de la minimización de gastos y de un trabajo lo más estratégico posible, buscando formas de innovar o reemplazar los recursos utilizados y apalancarse cada vez más en soluciones tecnológicas para reducir costos.
- Siempre es imperativo, pero aún más con las proyecciones actuales, que la empresa resguarde su flujo de caja. Es decir, que todas las decisiones se realicen con miras a la sobrevivencia y sostenibilidad del negocio en el corto y mediano plazo, lo cual se logra enfocándose en generación de flujo de efectivo. Dado lo anterior, se debe tener un control especial de los gastos/costos para llevar un ‘hilo’ de cerca y asegurar que cada colón que se invierte al negocio sea exclusiva y estrictamente para rubros que vayan a generar ventas y/o flujo.
- Debido al difícil acceso a crédito de bajo costo agravado por presiones inflacionarias, se recomienda aprovechar opciones de financiamiento como los microcréditos, que generalmente son menos exigentes a nivel de garantías, solicitando menos requerimientos (como hipotecas, por ejemplo) que empresarios que se encuentran empezando un negocio podrían no disponer inicialmente.
- Finalmente, es de gran utilidad aprovechar iniciativas gubernamentales y facilidades para el sector MiPYME. Por ejemplo, estar registrado en el MEIC permite mantenerse informado de todas las iniciativas que promueva el gobierno, sea ferias o eventos de potencialización, facilidades de crédito por medio del sistema financiero, entre otras.
Los expertos en finanzas sostienen que, todo lo anterior puede generar más exposición a clientes y aumento de ventas generalmente a bajo o nulo costo a los pequeños y medianos emprendedores, fuera de lo común como intereses y demás.



