Miles de hectáreas de bosques, páramos y vegetación arrasadas por las llamas. Temperaturas que en varias regiones han alcanzado máximos históricos y más de 60 municipios con escasez de aguas potable es el resultado de los efectos del fenómeno El Niño en Colombia.
Más de 800 hombres de los cuerpos de Bomberos, con el apoyo de miembros de las Fuerzas Armadas y otros organismos de socorro luchan por extinguir más de 30 incendios forestales, varios de ellos en las montañas que rodean a Bogotá.
El presidente, Gustavo Petro, expresó la preocupación por esta alarmante situación.
“Hoy los incendios son mayores que ayer, vamos hacia una etapa cada vez más dura, la predicción alrededor de esta crisis del clima es que atravesaremos todo el mes de febrero y esperamos a finales de marzo, termine”, mencionó el mandatario colombiano.
Por su parte, la ministra de Ambiente, Susana Muhammad, señaló que una amplia zona del país enfrenta los fuertes efectos de la sequía.
“Esto quiere decir que hay más territorio nacional con susceptibilidad y volvemos a llamar a la prevención”, enfatizó la ministra.
El presidente Petro anunció medidas para hacer frente a la crisis ambiental y anticipó que se pedirá apoyo internacional.
Los incendios forestales en Colombia han causado invaluables pérdidas ambientales, mientras que en ciudades como Bogotá, las estaciones de monitoreo de aire arrojan alertas por el aumento en la contaminación.
Adicionalmente, el sistema de generación de electricidad en el país reporta que los embalses se encuentran, en promedio, en el 60% de su capacidad y con tendencia a la baja.



