Algunas personas se encuentran experimentando situaciones de duelo por la pérdida de algún ser querido, que se ven agudizadas por las tradicionales reuniones familiares y/o recuerdos de momentos vividos con esas personas durante esas fechas.

Para Ana Luisa Guzmán, vocera del Colegio de Profesionales en Orientación “es importante comprender que a pesar del dolor y el sufrimiento la vida puede seguir teniendo sentido y que no es posible evitar que esa persona haya partido, ni encontrar la respuesta de por qué debo pasar las fiestas navideñas sin la misma”.

En este sentido agrega que “a lo que sí puedo responder es a qué elijo hacer para abordar lo que estoy sintiendo ante lo que está sucediendo, primero validando mis emociones y sentimientos pues la época puede agudizar los estados de tristeza, desesperanza o depresión que se ha venido presentando a lo largo del año”.

Es fundamental, una vez validado los sentimientos, echar mano a herramientas como ayuda profesional, a la espiritualidad u otros apoyos que dependerán de la situación personal.

Otra sugerencia es realizarse la siguiente pregunta ¿qué hubiera querido esa persona que yo hiciera si ella ya no estuviera?

Esto se debe responder basado en el conocimiento del ser querido, lo que permitirá quitar la mirada del vacío y la ausencia física  y pasarla al vínculo que se logró construir con el mismo  y todo aquello a lo que no le doy permiso a la muerte que me quite de esa persona: los momentos juntos, inolvidables, las sonrisas, los abrazos…lo vivido”, añade la experta.

Finalmente, el CPO realiza un llamado a las familias costarricenses para celebrar las festividades de manera consciente y responsable, prestando atención a los posibles factores de riesgo que pueden desencadenar problemas emocionales en sus diferentes miembros.

Exit mobile version