El 17 de setiembre agentes de la sección de Legitimación de Capitales, realizaron allanamientos en Aguas Zarcas, Pocosol, Pital, San José de Upala, Coto Brús. Alajuela, Puntarenas y San José, donde se capturó al cabecilla principal de una banda criminal dedicada al lavado de dinero y el narcotráfico, droga que traían de Colombia y la exportaban por el puerto de Moín en Limón a Europa.
23 allanamientos, 10 personas detenidas, 34 vehículos decomisados, por un monto aproximado mayor a ₡500 millones, 16 propiedades anotadas e inmovilizadas y doce sociedades anónimas intervenidas.
Desde el medio digital La Regióncr, aplaudimos esta acción policial, que le permite a San Carlos sacudirse de algunos de estos parásitos, que como si se tratara del gusano barrenador, chupan la sangre de un territorio, contaminan su cuerpo y de no actuarse con firmeza, le llevará a la muerte, como ya ha sucedido en México y Colombia.
El 17 de setiembre, marca el inicio de la acción policial contra grupos delincuenciales, que en San Carlos y otros lugares de la Región Huetar Norte, se dedican al lavado de dinero y algunos hasta el tráfico de drogas.
Estos nuevos ricos, muchos de los cuales aparecieron de la nada, que repentinamente se les escaparon a los brazos de la pobreza y se vistieron de ganaderos, empresarios inmobiliarios, productores y exportadores de piña o raíces y tubérculos y se colocaron el traje de grandes empresarios, si las autoridades no logran detenerlos a todos, deben en adelante, ir a la esquina de los delincuentes y nunca del modelo empresarial de San Carlos.
En esta zona de Costa Rica, se logró normalizar tanto a los lavadores, que desgraciadamente desplazaron a los ricos de pueblo,esos que con sudor y sacrificio lograron tener alguna fortuna, esas, que se convirtieron en ridículas, a la par de los nuevos ¨empresarios¨. Ellos ocuparon los primeros lugares en los grandes eventos del cantón, eran los dedicados y se sentaban en los primeros asientos, en las actividades más representativas del cantón.
Cuando alguien se atreviera, como lo hizo un diputado, a señalar que el cantón estaba tomado por un poco de lavadores, hasta algunos comunicadores, salían en su defensa criticando esa denuncia, que afectaba la imagen de los empresarios de la zona.
El brillo del dinero cegó a muchos, llegaron a normalizar esta práctica delictiva y permitieron que, hasta los grandes eventos, fueran cedidos a personas cuestionadas por lavado de dinero.
Dichosamente, siguen siendo una minoría, para desgracia con mucho poder económico. Llegó la hora que los productores y exportadores, los ganaderos, los empresarios inmobiliarios y los comerciantes honestos que son la mayoría, se sacudan con fuerza y contribuyan con las autoridades, para meter a la cárcel a estos mafiosos.
Padres de familia, deben ustedes señalar a sus hijos el camino donde les lleva, a quienes se meten en lavado y narcotráfico, deben inculcar los valores del trabajo y la honestidad, pero ante todo la capacidad de denunciar, de alzar la voz cuando este tipo de delincuentes llegan a nuestros pueblos.
No hemos visto un pronunciamiento del; Concejo Municipal, del alcalde Juan Diego González, del movimiento cooperativo del cantón, de la Cámara de Comercio, de la Cámara de Ganaderos, La Cámara de Turismo, de la Unión Cantonal de Asociaciones de Desarrollo. Solo una Cámara de piñeros se ha pronunciado respaldando a las autoridades, se trata de la Cámara de Productores y Exportadores de Piña CANAPEP, la Cámara de Piñeros Unidos con sede en Pital, no solo dijo que esperarían, pero aún hoy están esperando.
Hay dos formas de ser cómplice con estos grupos, callándose porque reciben beneficios o tienen negocios con personas cuestionadas por lavado, o porque están representadas por un grupo de personas poco valientes que el miedo no los deja actuar.
Los medios de comunicación también jugamos un papel muy importante en el rumbo de los pueblos. Este llamado también va para los comunicadores, periodistas graduados o personas que se han hecho en el tiempo. ¿Nos callamos, para que nos paguen publicidad o para recibir algún beneficio personal?, o actuamos según lo dicta la ética y la responsabilidad que asumimos al abrir un micrófono, ponernos frente a una cámara, o abrir una página en las redes sociales.
La meta debe ser, facilitar el trabajo de las autoridades para detener a la mayoría de estos lavadores y narcotraficantes, de lo contrario, lograr que se ubiquen en el rincón de los delincuentes, donde nuestros hijos y nietos puedan tomarlos, como el camino equivocado que un ser humano asume y que solo lo lleva a la desgracia e incluso a la muerte.
Llegó la hora de actuar el futuro de San Carlos está en sus manos.



