El expresidente, Donald Trump, considera que tiene “derecho a ataques personales” contra su rival demócrata y dijo que está “muy enojado” con la vicepresidenta, Kamala Harris, debido a los cargos penales que él enfrenta.
Trump respondió así a una pregunta sobre si su campaña necesita más disciplina durante una conferencia de prensa en su club de golf de Nueva Jersey, donde buscó cargar a Harris con el impopular historial económico del presidente, Joe Biden.
“En cuanto a los ataques personales, estoy muy enojado con ella por lo que le ha hecho al país. Estoy muy enojado con ella porque usaría el sistema de justicia como arma contra mí y otras personas, muy enojado con ella. Creo que tengo derecho a hacer ataques personales”, dijo Trump.
“No tengo mucho respeto por su inteligencia y creo que será una presidenta terrible”, añadió.
Trump se mantuvo fiel a su mensaje económico, leyendo una carpeta frente a él durante más de media hora. Más tarde, pasó a contar historias conocidas que le gusta contar en sus mítines.
“Kamala Harris es una liberal radical de California que rompió la economía, rompió la frontera y rompió el mundo, francamente”, dijo Trump a los periodistas.
Trump estaba rodeado de artículos populares de tiendas de comestibles, como café instantáneo, cereales azucarados para el desayuno y pasteles, dispuestos en las mesas mientras destacaba el costo de todo, desde alimentos hasta seguros de automóviles y vivienda.
El evento tuvo lugar un día después de que el Departamento de Trabajo anunció que la inflación interanual había alcanzado en julio su nivel más bajo en más de tres años, la última señal de que el peor aumento de precios en cuatro décadas se está desvaneciendo.
Pero, los consumidores todavía sienten el impacto de los precios más altos, algo con lo que la campaña de Trump confía para motivar a los votantes este otoño.
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Harris está planeando su propio discurso de política económica este viernes en Carolina del Norte, prometiendo impulsar una prohibición federal de la especulación de precios en los alimentos.
Una pequeña multitud de partidarios de Trump observó su conferencia de prensa desde la periferia, animándolo ocasionalmente. Pero, sin una multitud de miles de personas a quienes complacer con los ataques que acostumbra contra sus enemigos, Trump se ciñó más a sus comentarios preparados.
Fuente http://www.vozdeamerica.com



