El tráfico de personas entre Costa Rica y Nicaragua, la mayoría de ellas en una situación migratoria irregular y a cambio de obtener algún beneficio económico, se resiste a dar tregua en la Frontera Norte.
El primer caso de coyotaje en esta región quedó al descubierto en las últimas horas, cuando la Policía de Fronteras capturó en Los Chiles al primer sospechoso de este ilícito negocio.
Este hecho tuvo lugar en el sector conocido como Los Mangos, cerca de Tablillas, donde los oficiales fronterizos detectaron a tres hombres, uno de los cuales estaba guiando a los otros dos.
Ellos estaban cruzando la línea divisoria por una zona boscosa, es decir, un punto no habilitado para el tránsito de personas y mercancías entre ambos países.
“Tras ordenarles que se detuvieran, los sujetos huyeron, por lo cual fue necesario darles seguimiento para lograr aprehenderlos”, detalla el Ministerio de Seguridad en un comunicado
El sujeto que guiaba a los otros fue identificado como de apellido Chévez. Se trata de un nicaragüense con cédula de residencia vencida, por lo cual se encontraba ilegalmente en el país.
Con respecto a los otros dos hombres, se trata de otros dos ciudadanos nicaragüenses indocumentados, quienes manifestaron que Chévez les había cobrado 10.000 colones para introducirlos a territorio costarricense.
Los tres fueron remitidos la Fiscalía de Flagrancia de San Carlos.
Chévez podría ser procesado por el presunto delito de tráfico ilícito de personas, mientras que los otros dos comparecieron en calidad de testigos. Migración se encargaría de repatriarlos a Nicaragua.
En 2023, la Policía de Fronteras aprehendió a 15 presuntos traficantes de personas en el cantón de Los Chiles.
El tráfico ilícito de personas es un delito sancionado con penas que van de los dos hasta los seis años de prisión, según lo establecido en la Ley de Migración y Extranjería.



