Vecinos del cantón de Upala denunciaron una serie de quemas, drenajes y aparente destrucción de bosque dentro y en las cercanías del Refugio Nacional de Vida Silvestre Laguna Las Camelias, uno de los ecosistemas más importantes del norte del país. Según los testimonios, estas acciones se estarían realizando sin intervención de las autoridades del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), pese a la gravedad del daño ambiental reportado.
De acuerdo con denunciantes que solicitaron anonimato por temor a represalias, en los últimos días se han registrado quemas activas durante al menos cinco jornadas consecutivas, así como la construcción de canales y el drenaje de humedales para el desarrollo de actividades agropecuarias. La zona afectada se ubicaría en las inmediaciones de la ruta nacional #4, cerca del puente de Pizotillo, en dirección a Santa Lucía de San José de Upala.
Los vecinos aseguran que incluso el Cuerpo de Bomberos de Costa Rica tuvo que intervenir para atender incendios en el área, lo que evidencia la magnitud de la situación. Sin embargo, cuestionan que estas acciones ocurran “a plena vista” de las autoridades ambientales sin que se adopten medidas de control o sanción.
Área clave para la biodiversidad
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Laguna Las Camelias fue creado mediante decreto ejecutivo en 1994 y forma parte del Área de Conservación Arenal Huetar Norte, bajo la administración del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Su objetivo principal es proteger humedales y bosques inundados que sirven como hábitat para una alta diversidad de especies.
En este ecosistema se han documentado cientos de especies de aves —incluyendo el jabirú, una de las más emblemáticas y amenazadas de Centroamérica— así como mamíferos, reptiles y anfibios. Los denunciantes advierten que el área afectada coincide con zonas de anidamiento de esta ave, además de ser refugio de especies como monos, congos, ardillas, tortugas y otros animales propios de humedales.
Denuncian pérdida acelerada del ecosistema
Según la información aportada por la comunidad, un finquero habría intervenido un humedal aledaño, eliminando cobertura vegetal y alterando el equilibrio natural del sitio. Estas acciones, sumadas a las quemas, podrían estar acelerando la degradación del ecosistema, afectando funciones clave como la regulación hídrica, la captura de carbono y los ciclos reproductivos de la fauna.
Las denuncias también apuntan a un problema estructural de falta de control institucional. Habitantes de la zona aseguran que el refugio ha enfrentado históricamente abandono y presiones por el uso del suelo, lo que ha derivado en la reducción del espejo de agua y deterioro ambiental.
Llamado urgente a intervención
Ante este escenario, los vecinos hacen un llamado urgente a las autoridades del MINAE y del SINAC para que investiguen los hechos, determinen posibles responsabilidades y actúen de forma inmediata para detener el daño ambiental.
El caso revive la discusión sobre la protección efectiva de las áreas silvestres protegidas en Costa Rica, particularmente en zonas donde la presión agrícola y ganadera continúa avanzando sobre ecosistemas frágiles.
Mientras tanto, el Refugio Nacional de Vida Silvestre Laguna Las Camelias, considerado un santuario natural clave para la región, enfrenta una nueva amenaza que podría comprometer su biodiversidad y su potencial como motor de desarrollo sostenible para el cantón.



