El distrito de Delicias de Upala se convirtió en escenario de un nuevo decomiso de pólvora introducida ilegalmente a la Zona Norte desde la vecina Nicaragua.
La Policía de Fronteras logró incautar cerca de 2.000 triquitraques y cuartos de dinamita, en un esfuerzo policial por reducir el riesgo de que en Navidad, niños puedan resultar quemados, amputados o fallecidos por pólvora altamente destructiva.
El ilegal cargamento era transportado por un costarricense de apellido Murillo.
Tanto los triquitraques como los cuartos de dinamita eran transportado dentro de la cajuela del automotor.
La Fiscalía de Upala ordenó decomisar la pólvora, mientras que Murillo será procesado por una eventual infracción al artículo 93 de la Ley de Armas y Explosivos.
Dicha normativa establece penas de hasta siete años de prisión contra quienes, de manera irregular, transporten o introduzcan pólvora al país.



