La Semana Santa está cada vez más cerca y en la mesa de los ticos, el arroz con camarones, el ceviche de pescado y la sopa de bacalao son sólo algunos populares platillos de esta época.
Durante los días santos aumenta la compra y consumo de estos productos en el territorio costarricense y para evitar intoxicaciones o reacciones alérgicas, los expertos aconsejan tener cuidado antes de llevarlos a la boca.
El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) recomienda a las personas consumidores adquirir los productos pesqueros, únicamente, en comercios registrados y autorizados, evitando comprar aquellos que se comercializan en las vías públicas.
“Cuando compre pescado fresco y entero, asegúrese de seleccionar aquellos cuyos ojos llenen completamente la cavidad orbitaria y presenten un aspecto transparente, firme, brillante y con la pupila oscura”, señala SENASA.
Los expertos agregan que, las branquias, también conocidas como agallas, deben mostrar un color que varíe de rosado a rojo intenso, además de estar húmedas y brillantes, con una apariencia uniforme.

Las escamas deben estar firmemente adheridas a la piel, sin desprenderse fácilmente, y presentar un brillo metálico. Además, el olor debe ser fresco, sin olor amoníaco y tener buena textura.
“El pescado seco debe tener un color que varíe entre blanco y amarillo, sin manchas rojas, y su olor debe ser característico y no aromatizado”, añade el Servicio de Salud Animal.
En cuanto a los moluscos, su carne debe ser firme y estar bien adherida a los huesos, además deben presentar un olor agradable.
Los calamares y pulpos frescos deben tener una consistencia firme, junto con una apariencia húmeda y brillante. Su piel sin cáscara debe ser traslúcida, de color blanco o gris claro en toda la superficie, y deben tener un aroma fresco.
De acuerdo con SENASA, una vez realizada la compra, es importante colocar de inmediato los productos en el refrigerador. Evite descongelarlos y volver a congelarlos; se recomienda prepararlos y consumirlos lo antes posible.
Asimismo, tenga presente que los productos pesqueros enlatados no deben mostrar abultamientos, abolladuras, ni estar sucios. Deseche aquellos que presenten rastros de óxido.



