- Especialistas piden mantener horarios y priorizar alimentos frescos y naturales.
El Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN) está haciendo un llamado a las familias costarricenses a no descuidar la alimentación infantil en este período de vacaciones, cuando los niños permanecen más tiempo en casa y experimentan cambios importantes en sus rutinas.
La Dra. Angie Jiménez, vocera de este gremio, señala que las vacaciones pueden alterar los horarios y hábitos alimentarios de los menores y favorecer la omisión de comidas principales y el aumento del “picoteo”, con productos poco nutritivos.
“Es común que los niños se despierten más tarde, omitan el desayuno o consuman snacks con alto contenido de azúcar, sal y grasa. Esto afecta su metabolismo, su apetito lo que se complica con la reducción de la actividad física”, indicó Jiménez.
En este período se recomienda priorizar alimentos frescos y naturales como frutas, vegetales, proteínas magras (huevo, pescado, pollo, leguminosas), carbohidratos complejos (avena, papa, arroz integral, tortilla de maíz) y grasas saludables (aguacate, nueces, semillas y aceite de oliva).
Asimismo, mantener una estructura de comidas, con tres tiempos principales y una o dos meriendas saludables, idealmente sin pantallas y en un ambiente tranquilo, que favorezca una relación más consciente con la comida.
Entre las meriendas recomendadas destacan el yogur natural con frutas o granola casera, batidos con leche y frutas, sándwiches integrales con aguacate o huevo duro, lechuga y tomate, o bien fruta picada, entre otras.
La especialista también advierte sobre errores comunes en las familias, como reemplazar comidas por snacks, permitir el consumo habitual de bebidas azucaradas o usar la comida como premio, lo que afecta la relación emocional de los niños con los alimentos.
Una estrategia clave es involucrar a los menores en la preparación de comidas, la elección de frutas o la organización del menú semanal.
“Lo que no se tiene en la casa, no se consume. No se trata de prohibir, sino de enseñar a elegir y moderar”, señaló Jiménez.
Evitar el exceso de comidas ultra procesados es más fácil cuando se dispone de opciones saludables listas y visibles. Por ejemplo, frutas picadas, pan de banano casero, barritas de queso, nueces, batidos o galletas caseras.
El Colegio enfatiza que una buena alimentación no solo nutre el cuerpo, sino que también fortalece los vínculos familiares.
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