Una operación de la Policía Nacional de Nicaragua permitió la incautación de más de una tonelada de cocaína en el departamento de Rivas, en un cargamento que, según las autoridades, provenía de Costa Rica y tenía como destino final Guatemala.
El decomiso se realizó tras la detención de un transportista guatemalteco de apellido Ríos, de 47 años, quien conducía un furgón en el que se ocultaba la droga. De acuerdo con el informe policial, el sujeto trasladaba un total de 1.312 kilogramos de cocaína, escondidos dentro de bobinas de papel.
Durante la inspección del vehículo, las autoridades localizaron 20 bobinas, de las cuales siete contenían droga. En su interior se contabilizaron 1.057 paquetes rectangulares, envueltos con cinta adhesiva. Las pruebas de campo realizadas por los agentes confirmaron que se trataba de cocaína.
El caso refuerza las alertas sobre el uso de rutas centroamericanas para el tráfico internacional de drogas, así como los métodos de ocultamiento cada vez más sofisticados utilizados por organizaciones criminales para evadir los controles policiales.
Hasta el momento, las autoridades nicaragüenses no han brindado mayores detalles sobre posibles vínculos con estructuras criminales en la región ni sobre otras personas involucradas en el traslado del cargamento.



