El Guarumal, una comunidad del departamento de Morazán, en la zona Oriental de El Salvador, enfrenta un serio problema de acceso a agua para el consumo humano y la producción de alimentos.
En pocos años, sus habitantes pasaron de tener tres fuentes naturales de agua a contar con sólo una. Esto puso en riesgo la seguridad alimentaria y nutricional, en particular la de los niños y niñas menores de cinco años, las mujeres embarazadas y lactantes.
El Guarumal se encuentra en medio del Corredor Seco, un área que se caracteriza por sequías cada vez más intensas y frecuentes y que comprende el 83,8% del territorio salvadoreño. 2.2 millones de personas habitan allí y más de la mitad de ellas dependen de la producción de cereales básicos.
El acceso al agua, el manejo de los recursos naturales, el deterioro progresivo de los bosques y los ciclos climáticos cada vez más irregulares e intensos son algunos de los grandes desafíos que enfrenta El Salvador, uno de los países más vulnerables a los riesgos climáticos de todo el mundo.
Ante esta realidad, el gobierno local del municipio al que pertenece El Guarumal y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), de la mano con la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), con el programa Mesoamérica sin Hambre, han implementado un proyecto piloto para cosechar y purificar el agua, denominado Sistema de Captación de Agua Lluvia (SCALL).
El SCALL consiste en un sistema de captación –un tanque con una capacidad de 110 metros cúbicos– y una planta purificadora de agua de lluvia, que la vuelve apta para el consumo humano; está ubicado en el centro escolar de El Guarumal, y beneficia a un total de 650 personas, equivalente a 150 familias de la zona.
El sistema tiene la capacidad de producir entre 30 a 45 litros por minuto; por sus características técnicas, los tanques pueden almacenar hasta 105 mil litros y permite abastecer al centro escolar y los hogares de la comunidad por cinco meses con un consumo promedio de dos litros por persona al día.
La directiva de padres de familias del centro escolar es la responsable de darle mantenimiento y operarlo. El agua potable se entrega gratuitamente a las familias, de acuerdo con sus necesidades, en cántaros de 20 litros.
Junto con el SCALL, la comunidad construyó 12 reservorios que permiten a 12 familias regar sus huertos caseros en la época seca, los cuales también sirven para la crianza de peces, los que permite diversificar la dieta de la comunidad.
El agua ha sido particularmente importante para la comunidad escolar, ya que ha facilitado la preparación de alimentos y bebidas para los estudiantes.



